Tras una semana que había combinado algunas de las citas más multitudinarias del panorama nacional —con Hombres G, Antonio Orozco y Juan Luis Guerra— junto a dos auténticos iconos internacionales como Robbie Williams y Lenny Kravitz, Icónica Santalucía Sevilla Fest iniciaba un nuevo capítulo de su programación con otro de los nombres más esperados de toda la edición: Marilyn Manson.
Después de la actuación de los australianos Vowws, encargados de introducir al público en ese universo oscuro, cinematográfico y profundamente industrial que caracteriza al artista estadounidense, la Plaza de España terminaba de transformarse en una auténtica catedral del rock alternativo. No hacía falta mirar demasiado para comprobarlo. Predominaban las camisetas negras, botas militares, chaquetas de cuero y rostros completamente maquillados de blanco, reproduciendo la estética que desde hace más de tres décadas acompaña al músico.
Aunque el concierto no llegó a colgar oficialmente el cartel de sold out, la sensación desde el foso era completamente distinta. La Plaza presentaba un aspecto prácticamente lleno, con miles de asistentes que habían convertido la cita en una auténtica reunión generacional de seguidores llegados desde distintos puntos del país e incluso del extranjero. Durante las horas previas era habitual cruzarse con grupos de amigos caminando hacia la Plaza como si acudieran a una auténtica ceremonia, una imagen que encajaba perfectamente con el carácter casi litúrgico que siempre ha acompañado a Marilyn Manson.
Todo ello ocurría además en una jornada muy particular. Mientras Sevilla se preparaba para recibir uno de los conciertos más esperados del verano, buena parte del país seguía pendiente de los octavos de final entre España y Portugal, un contexto que acompañaría buena parte de la noche incluso durante el propio concierto.
© Marilyn Manson en Icónica Sevilla · Niccolo Guasti
🕯️ Una producción que convirtió la Plaza de España en el universo de Marilyn Manson
A las 22:18 horas, el ya tradicional Icónica Lights servía como última transición antes de que desapareciera cualquier rastro del festival tal y como lo habíamos conocido durante las jornadas anteriores.
Las luces comenzaban a teñirse completamente de azul mientras enormes cantidades de humo cubrían el escenario y buena parte de la Plaza de España. Poco a poco, la monumental arquitectura sevillana dejaba de parecer un escenario histórico para convertirse en una inmensa catedral contemporánea donde únicamente existía el universo de Marilyn Manson.
La escenografía apostaba por una fórmula aparentemente sencilla, aunque tremendamente efectiva.
Seis grandes cruces invertidas recorrían el escenario, presididas por una séptima cruz de mayores dimensiones situada justo sobre el baterista, auténtico eje visual de toda la producción. Durante los primeros minutos permanecían completamente apagadas, aumentando todavía más la expectación mientras sonaban campanas, órganos y distintos efectos propios de una iglesia.
A las 22:30 horas, puntualmente, las luces azules desaparecían por completo.
Comenzaban entonces a alternarse violentamente destellos rojos y blancos mientras el humo seguía inundando el recinto. Miles de teléfonos móviles aparecían inmediatamente elevados sobre la Plaza, conscientes de que comenzaba una de las grandes noches del festival.
© Marilyn Manson en Icónica Sevilla · Niccolo Guasti
🔥 Un arranque demoledor y una banda absolutamente entregada
El concierto arrancaba con "Nod If You Understand", envuelto en una poderosa combinación de luces rojas, flashes blancos y una intensidad sonora que sorprendía desde el primer segundo. Durante apenas unos instantes el audio tardó en estabilizarse completamente, un pequeño contratiempo que quedó solucionado prácticamente de inmediato y que apenas alteró el desarrollo del espectáculo.
Sobre el escenario aparecía una formación muy compacta, integrada únicamente por cuatro músicos además del propio Marilyn Manson. Una banda sencilla en número, pero extraordinariamente sólida durante toda la actuación.
"Seville! I fucking love you! España... blessed to be back here again! Let's fucking go!"
La respuesta de la Plaza fue inmediata. Con "Disposable Teens", el amarillo comenzaba a ganar protagonismo mientras las cruces iniciaban un juego constante de destellos perfectamente sincronizados con el ritmo de la canción.
Apenas unos minutos después llegaba el primer gran viaje al pasado.
"Seville... I've got something for you from 1996."
Aquellas palabras bastaban para que la Plaza estallara antes incluso de que comenzaran los primeros acordes de "Angel With The Scabbed Wings".
© Marilyn Manson en Icónica Sevilla · Triana Arcos
⛪ Una de las producciones que mejor ha entendido la Plaza de España
Si algo confirmó esta actuación fue la enorme capacidad del equipo de producción de Marilyn Manson para adaptar su espectáculo a un escenario tan particular como la Plaza de España.
Durante "Angel With The Scabbed Wings", enormes siluetas del artista aparecían proyectadas sobre los arcos del monumento, convirtiendo la propia arquitectura sevillana en una prolongación natural del espectáculo.
Pocas producciones durante esta edición han entendido tan bien las posibilidades que ofrece el recinto.
Nos recordó, salvando completamente las distancias musicales, a algunos de los mejores aprovechamientos visuales que habíamos visto anteriormente con artistas como Viva Suecia o Dani Fernández, donde el escenario no termina en las estructuras técnicas, sino que utiliza todo el entorno como parte del propio concierto.
El nivel volvió a mantenerse durante "Great Big White World", donde predominaban los tonos azulados, blancos y celestes. Precisamente aquí encontramos una de las mayores sorpresas de la noche.
Antes del concierto habíamos leído diversas crónicas independientes de giras anteriores que aseguraban que Marilyn Manson recurría en exceso a secuencias e instrumentales pregrabadas.
Nuestra sensación fue completamente distinta.
La banda fue protagonista durante prácticamente toda la actuación. Las guitarras, la batería y el bajo mantuvieron constantemente el peso del espectáculo, dejando claro que buena parte de la fuerza del concierto nacía precisamente del directo.
© Marilyn Manson en Icónica Sevilla · Niccolo Guasti
⚡ Himno tras himno hasta convertir Sevilla en una auténtica ceremonia
"Seville! Are you motherfucking ready?"
Con el pie de micrófono levantado sobre su cabeza, Marilyn daba paso a uno de los primeros grandes estallidos de la noche. "This Is The New Shit" desataba una enorme ovación mientras un gigantesco telón descendía desde la parte superior del escenario, modificando completamente la percepción visual del espectáculo.
Curiosamente, mientras el tema sonaba en la Plaza de España, muchos asistentes comenzaban también a celebrar otro acontecimiento completamente ajeno al concierto. A las 22:55 horas, Mikel Merino desempataba para España frente a Portugal en el minuto 90+6, llevando nuestra selección a los cuartos del mundial. Durante algunos segundos podían verse numerosos teléfonos alternando entre la retransmisión del partido y el propio concierto.
© Marilyn Manson en Icónica Sevilla · Niccolo Guasti
El ritmo apenas daba tregua.
Con "Dried Up, Tied and Dead to the World", el verde sustituía al rojo mientras enormes flashes blancos atravesaban continuamente el escenario.
Después llegaría uno de los bloques más atmosféricos de toda la actuación.
Las cruces LED comenzaban a parpadear lentamente entre verdes y azules mientras la Plaza respondía con una larga ovación antes de que arrancara "Exit Wounds". Durante esta canción reaparecían algunos de los movimientos más característicos del artista, balanceando lentamente los brazos de arriba abajo mientras caminaba de un extremo a otro del escenario.
"One of the first songs I wrote... I wrote this for me... and for you. I want you to sing it with me."
La petición encontraba respuesta inmediata cuando comenzaron los primeros acordes de "Nobodies", con miles de asistentes levantando los brazos para acompañar al artista.
🎭 Un bloque absolutamente teatral
Tras abandonar momentáneamente el escenario, únicamente permanecía visible la banda, protagonizando un largo bloque instrumental. También aquí llamaba especialmente la atención la caracterización del grupo.
Todos los músicos compartían la misma estética que Marilyn Manson: pantalones de cuero, camisetas de tirantes, rostros completamente maquillados de blanco y cabellos despeinados entre tonos blancos y negros. Incluso la batería lucía las ya reconocibles iniciales "MM".
Entonces llegaría uno de los momentos más icónicos de toda la noche.
"The drugs really love me... How many people wanna get high?... I am your fucking drug."
Con esas palabras arrancaba "The Dope Show", donde Marilyn reaparecía vistiendo una enorme chaqueta de plumas azules mientras las iniciales MM dominaban completamente las pantallas del escenario.
Durante el tramo final, toda la iluminación evolucionaba hacia enormes bloques de luz azul celeste, reforzando todavía más el carácter teatral de la propuesta.
© Marilyn Manson en Icónica Sevilla · Niccolo Guasti
💙 Sweet Dreams y el momento más esperado del concierto
Pocos temas provocaron una reacción semejante a "Sweet Dreams". El escenario permanecía prácticamente apagado durante toda la introducción. Únicamente un foco azul ascendía desde el suelo iluminando al cantante mientras miles de teléfonos móviles convertían la Plaza de España en un inmenso cielo de luces.
Poco a poco comenzaban a encenderse las estructuras traseras mientras Marilyn animaba continuamente al público a cantar junto a él uno de los mayores clásicos de toda su carrera.
Después llegaría "mOBSCENE", completamente dominada por el rojo. Un enorme cartel con el nombre del tema presidía el escenario mientras el artista aparecía luciendo un sombrero de copa negro.
Fue también uno de los escasos momentos donde las cegadoras permanecieron completamente encendidas, rompiendo durante unos segundos esa oscuridad constante que había acompañado prácticamente toda la actuación.
"Seville... do you want more?"
© Marilyn Manson en Icónica Sevilla · Niccolo Guasti
🤘 The Beautiful People hace estallar definitivamente Icónica
No hizo falta escuchar más que las primeras frases a capela. Toda la Plaza reconoció inmediatamente "The Beautiful People", probablemente el momento más explosivo de toda la noche.
Las luces recuperaban el azul como protagonista mientras Marilyn ejecutaba sus ya característicos movimientos escénicos antes de terminar subido sobre uno de los altavoces, dominando completamente al público.
Fue, probablemente, el instante donde más saltó la Plaza durante toda la actuación.
Tras una nueva falsa despedida llegaría "Tourniquet", donde sorprendía apareciendo con unos altos zancos, un enorme casco metálico y un micrófono completamente integrado dentro de la propia estructura.
Los tonos celestes dominaban nuevamente la iluminación antes de afrontar el último tramo del concierto.
Como curiosidad, durante la mañana varios compañeros de producción nos comentaban que el artista había solicitado en su rider chubasqueros para los compañeros del foso. Nuestra compañera gráfica nos confirmaba posteriormente que el personal de foso trabajaba efectivamente protegidos.
La explicación parecía evidente.
En 2023, Marilyn Manson protagonizó una conocida polémica tras ser acusado de escupir hacia el foso durante un concierto, alcanzando accidentalmente a una fotógrafa. Un detalle cuanto menos curioso que, lejos de definir al artista, demuestra hasta qué punto sigue manteniendo ese carácter imprevisible y provocador que siempre ha acompañado a su figura.
© Marilyn Manson en Icónica Sevilla · Niccolo Guasti
🌑 Un cierre que confirma el enorme momento del artista
Sin apenas artificios adicionales llegaban "Personal Jesus", dominada por los tonos rojos y lilas, y finalmente "If I Was Your Vampire", encargada de cerrar definitivamente el concierto a las 23:41 horas.
Más allá de las polémicas que históricamente han rodeado al artista —incluyendo el veto impuesto a determinados medios durante algunos conciertos de la pasada gira o las cancelaciones sufridas recientemente en distintas ciudades europeas—, la actuación de Sevilla dejó una conclusión muy clara.
Marilyn Manson continúa firmando uno de los directos más sólidos, teatrales y mejor construidos del rock industrial contemporáneo.
Y, viendo el extraordinario trabajo realizado por su equipo de producción adaptando el espectáculo a la Plaza de España, cuesta imaginar un escenario mejor dentro de nuestro país para acoger un concierto de estas características.
Una noche donde producción, iluminación, escenografía, banda y público terminaron construyendo una de las actuaciones más inmersivas y visualmente impactantes que hemos vivido durante toda la edición de Icónica Santalucía Sevilla Fest 2026.