Después de dos de las noches más internacionales de toda la edición, protagonizadas por Robbie Williams y Lenny Kravitz, Icónica Santalucía Sevilla Fest cambiaba completamente de registro para recibir a una de las bandas más queridas del panorama nacional. Llegaba el turno de Hombres G, protagonistas de nuestra 16.ª cobertura del ciclo y encargados de inaugurar un intenso fin de semana que continuaría con Antonio Orozco y culminaría con el esperado sold out de Juan Luis Guerra.
La expectación era máxima. Según los datos facilitados por la organización durante el ecuador del festival, cerca del 75% de los más de 270.000 asistentes que habían pasado hasta ese momento por la Plaza de España procedían de la propia Sevilla, por lo que la visita de Hombres G se presentaba como una de las grandes reuniones del público local con una banda que lleva más de cuatro décadas formando parte de la banda sonora de varias generaciones.
En esta ocasión tampoco hubo espacio para el ya habitual Icónica Lights. Con la apertura de puertas prevista para las 20:00 horas y el concierto anunciado para las 22:00, toda la atención estaba puesta en el regreso de la formación madrileña, que aterrizaba en Sevilla dentro de su gira "Los mejores años de nuestras vidas 2026", un recorrido por toda su trayectoria que ellos mismos definen como "una fiesta y un homenaje a todos estos años vividos juntos y a todo lo que aún nos queda por disfrutar".
Mientras tanto, para nosotros también comenzaba un fin de semana especialmente intenso, ya que apenas unas horas después pondríamos rumbo a La Cartuja para continuar con nuestra cobertura de Puro Latino Sevilla, enlazando prácticamente dos de las grandes citas musicales del verano andaluz.

© Hombres G en Icónica (Sevilla) · Mauri Buhigas
🎤 Dos horas de himnos donde Sevilla apenas dejó de cantar
Sin introducciones, sin artificios y sin necesidad de grandes presentaciones. A las 22:10 horas aparecían sobre el escenario los nueve integrantes de la banda con David Summers ocupando el centro del escenario junto a su inseparable guitarra. Bastaron los primeros acordes de Voy a pasarlo bien para comprobar que la noche iba a convertirse en una enorme celebración colectiva.
"¿Cómo estáis, chicos? Qué maravilla estar aquí. Qué maravilla volver a esta maravillosa ciudad. Vamos a cantaros muchas canciones que vais a cantar con nosotros y, como siempre, vamos a pasarlo de puta madre", saludaba Summers antes de iniciar un concierto que terminaría prolongándose durante más de dos horas.
La puesta en escena era tan sencilla como efectiva. Apenas visuales, una realización muy limpia y una iluminación donde predominaban constantemente las tonalidades amarillas, un color que prácticamente se ha convertido ya en una seña de identidad del grupo. Lejos de necesitar grandes artificios, el auténtico espectáculo lo generaban las canciones y un público que conocía absolutamente cada palabra del repertorio.
Chicas Cocodrilo, No te escaparás, En mi coche o Solo otra vez fueron sucediéndose mientras la Plaza respondía como si de una única voz se tratase. Prácticamente cada estribillo terminaba convertido en un enorme coro colectivo.

© Hombres G en Icónica (Sevilla) · Triana Arcos
❤️ Un concierto construido para cantar juntos
Muy pronto quedó claro cuál era la verdadera filosofía de esta gira. Más que interpretar canciones, Hombres G parecían querer compartirlas con el público. David Summers abandonaba constantemente el micrófono durante los estribillos para dejar que fuera Sevilla quien completara los temas.
Uno de los momentos más especiales llegó precisamente antes de interpretar Me siento bien. Visiblemente emocionado, el cantante quiso recordar el profundo vínculo que mantiene con la ciudad.
"Qué bien se está aquí... Quiero que sepáis que para todos nosotros es muy emocionante venir a Sevilla. Esta es la ciudad de mi familia, donde nació y murió mi padre. Es una ciudad que llevo en el corazón y siempre será mi casa. Esta canción quiero dedicársela a todos vosotros, a mi familia, a mis amigos de la infancia..."
A partir de ahí comenzaron algunos de los momentos más emotivos de toda la noche. Si no te tengo a ti, Un par de palabras, Te necesito, Dos imanes o Huellas en la bajamar rebajaron ligeramente las pulsaciones sin perder nunca esa conexión permanente con el público.
Llamaba especialmente la atención comprobar, una jornada más, la prácticamente inexistente presencia de teléfonos móviles. Una imagen que ya veníamos destacando durante buena parte de esta edición de Icónica y que volvía a repetirse aquí: la mayoría había acudido simplemente a escuchar, cantar y disfrutar del momento.

© Hombres G en Icónica (Sevilla) · Mauri Buhigas
🎶 Cuarenta años después siguen disfrutando como el primer día
Si algo terminó transmitiendo este concierto fue la absoluta naturalidad con la que Hombres G continúa subiéndose a un escenario después de más de cuatro décadas de carrera. Resultaba imposible no fijarse continuamente en la complicidad existente entre todos los miembros de la banda.
Canciones como Te quiero, Indiana, Nassau o Suéltate el pelo estuvieron marcadas precisamente por esa cercanía constante entre los músicos, que abandonaban continuamente sus posiciones para reunirse junto a David Summers durante los desarrollos instrumentales, bailando, sonriendo y disfrutando como si siguieran tocando en aquellos primeros años de los ochenta.
Especialmente bonito resultó el momento en el que Summers presentó uno por uno a todos los músicos que les acompañan en esta gira. Teclados, guitarra, trompeta, trombón y, especialmente, el saxofonista Juan "El Piscinas", recibieron una enorme ovación antes de interpretar Bar, otro de esos himnos atemporales que convirtió la Plaza de España en un gigantesco karaoke.
Precisamente esa transversalidad fue una de las imágenes más llamativas de toda la noche. Familias completas, grupos de amigos jóvenes, matrimonios, padres acompañados por sus hijos o asistentes que probablemente ya habían visto a Hombres G durante los años ochenta convivían con absoluta naturalidad bajo los arcos de la Plaza de España. Muy pocas bandas consiguen reunir públicos tan diferentes cantando exactamente las mismas canciones.

© Hombres G en Icónica (Sevilla) · Triana Arcos
🌟 Un final donde Sevilla cantó prácticamente sola
Si el concierto ya había alcanzado un nivel altísimo durante buena parte de la noche, la recta final terminó convirtiéndose en una auténtica exhibición de nostalgia compartida.
Durante Marta tiene un marcapasos, bastaron apenas unos segundos para que toda la Plaza comenzara a cantar antes incluso de que David Summers pronunciara la primera frase. Sorprendidos, los propios integrantes de la banda dejaron de tocar en varios momentos para escuchar cómo miles de personas completaban la canción prácticamente sin ayuda.
Tras una primera falsa despedida regresaron al escenario para interpretar Los mejores años, el nuevo tema que acompaña a la película sobre la historia del grupo y que sirve precisamente como eje de esta gira. "Estáis consiguiendo que estos sean los mejores años de nuestras vidas", reconocía Summers antes de afrontar el último tramo del concierto.

© Hombres G en Icónica (Sevilla) · Mauri Buhigas
Temblando volvió a regalar otro de los momentos más emotivos, con David Summers terminando prácticamente a capela bajo un único haz de luz mientras toda la Plaza respondía con una larguísima ovación.
Quedaba, sin embargo, una última celebración. Tras una nueva pausa regresaban definitivamente para cerrar la noche con Venezia y el imprescindible Sufre mamón, dos himnos que terminaron de confirmar lo que ya era evidente desde los primeros minutos: aquella no había sido únicamente una actuación de Hombres G, sino una enorme conversación entre una banda y varias generaciones de seguidores que crecieron con sus canciones.
Nosotros apenas tuvimos tiempo para despedirnos de la Plaza de España. Nada más terminar el concierto pusimos rumbo a La Cartuja para continuar con una nueva jornada de Puro Latino Sevilla, mientras Icónica Santalucía Sevilla Fest se preparaba ya para recibir, apenas veinticuatro horas después, otra de las grandes citas del verano con Antonio Orozco. Si algo volvió a demostrar esta noche es que, cuarenta años después, hay canciones que siguen teniendo exactamente el mismo poder para reunir a miles de personas alrededor de una misma emoción.
Después de dos de las noches más internacionales de toda la edición, protagonizadas por Robbie Williams y Lenny Kravitz, Icónica Santalucía Sevilla Fest cambiaba completamente de registro para recibir a una de las bandas más queridas del panorama nacional. Llegaba el turno de Hombres G, protagonistas de nuestra 16.ª cobertura del ciclo y encargados de inaugurar un intenso fin de semana que continuaría con Antonio Orozco y culminaría con el esperado sold out de Juan Luis Guerra.
La expectación era máxima. Según los datos facilitados por la organización durante el ecuador del festival, cerca del 75% de los más de 270.000 asistentes que habían pasado hasta ese momento por la Plaza de España procedían de la propia Sevilla, por lo que la visita de Hombres G se presentaba como una de las grandes reuniones del público local con una banda que lleva más de cuatro décadas formando parte de la banda sonora de varias generaciones.
En esta ocasión tampoco hubo espacio para el ya habitual Icónica Lights. Con la apertura de puertas prevista para las 20:00 horas y el concierto anunciado para las 22:00, toda la atención estaba puesta en el regreso de la formación madrileña, que aterrizaba en Sevilla dentro de su gira "Los mejores años de nuestras vidas 2026", un recorrido por toda su trayectoria que ellos mismos definen como "una fiesta y un homenaje a todos estos años vividos juntos y a todo lo que aún nos queda por disfrutar".
Mientras tanto, para nosotros también comenzaba un fin de semana especialmente intenso, ya que apenas unas horas después pondríamos rumbo a La Cartuja para continuar con nuestra cobertura de Puro Latino Sevilla, enlazando prácticamente dos de las grandes citas musicales del verano andaluz.

© Hombres G en Icónica (Sevilla) · Mauri Buhigas
🎤 Dos horas de himnos donde Sevilla apenas dejó de cantar
Sin introducciones, sin artificios y sin necesidad de grandes presentaciones. A las 22:10 horas aparecían sobre el escenario los nueve integrantes de la banda con David Summers ocupando el centro del escenario junto a su inseparable guitarra. Bastaron los primeros acordes de Voy a pasarlo bien para comprobar que la noche iba a convertirse en una enorme celebración colectiva.
"¿Cómo estáis, chicos? Qué maravilla estar aquí. Qué maravilla volver a esta maravillosa ciudad. Vamos a cantaros muchas canciones que vais a cantar con nosotros y, como siempre, vamos a pasarlo de puta madre", saludaba Summers antes de iniciar un concierto que terminaría prolongándose durante más de dos horas.
La puesta en escena era tan sencilla como efectiva. Apenas visuales, una realización muy limpia y una iluminación donde predominaban constantemente las tonalidades amarillas, un color que prácticamente se ha convertido ya en una seña de identidad del grupo. Lejos de necesitar grandes artificios, el auténtico espectáculo lo generaban las canciones y un público que conocía absolutamente cada palabra del repertorio.
Chicas Cocodrilo, No te escaparás, En mi coche o Solo otra vez fueron sucediéndose mientras la Plaza respondía como si de una única voz se tratase. Prácticamente cada estribillo terminaba convertido en un enorme coro colectivo.

© Hombres G en Icónica (Sevilla) · Triana Arcos
❤️ Un concierto construido para cantar juntos
Muy pronto quedó claro cuál era la verdadera filosofía de esta gira. Más que interpretar canciones, Hombres G parecían querer compartirlas con el público. David Summers abandonaba constantemente el micrófono durante los estribillos para dejar que fuera Sevilla quien completara los temas.
Uno de los momentos más especiales llegó precisamente antes de interpretar Me siento bien. Visiblemente emocionado, el cantante quiso recordar el profundo vínculo que mantiene con la ciudad.
"Qué bien se está aquí... Quiero que sepáis que para todos nosotros es muy emocionante venir a Sevilla. Esta es la ciudad de mi familia, donde nació y murió mi padre. Es una ciudad que llevo en el corazón y siempre será mi casa. Esta canción quiero dedicársela a todos vosotros, a mi familia, a mis amigos de la infancia..."
A partir de ahí comenzaron algunos de los momentos más emotivos de toda la noche. Si no te tengo a ti, Un par de palabras, Te necesito, Dos imanes o Huellas en la bajamar rebajaron ligeramente las pulsaciones sin perder nunca esa conexión permanente con el público.
Llamaba especialmente la atención comprobar, una jornada más, la prácticamente inexistente presencia de teléfonos móviles. Una imagen que ya veníamos destacando durante buena parte de esta edición de Icónica y que volvía a repetirse aquí: la mayoría había acudido simplemente a escuchar, cantar y disfrutar del momento.

© Hombres G en Icónica (Sevilla) · Mauri Buhigas
🎶 Cuarenta años después siguen disfrutando como el primer día
Si algo terminó transmitiendo este concierto fue la absoluta naturalidad con la que Hombres G continúa subiéndose a un escenario después de más de cuatro décadas de carrera. Resultaba imposible no fijarse continuamente en la complicidad existente entre todos los miembros de la banda.
Canciones como Te quiero, Indiana, Nassau o Suéltate el pelo estuvieron marcadas precisamente por esa cercanía constante entre los músicos, que abandonaban continuamente sus posiciones para reunirse junto a David Summers durante los desarrollos instrumentales, bailando, sonriendo y disfrutando como si siguieran tocando en aquellos primeros años de los ochenta.
Especialmente bonito resultó el momento en el que Summers presentó uno por uno a todos los músicos que les acompañan en esta gira. Teclados, guitarra, trompeta, trombón y, especialmente, el saxofonista Juan "El Piscinas", recibieron una enorme ovación antes de interpretar Bar, otro de esos himnos atemporales que convirtió la Plaza de España en un gigantesco karaoke.
Precisamente esa transversalidad fue una de las imágenes más llamativas de toda la noche. Familias completas, grupos de amigos jóvenes, matrimonios, padres acompañados por sus hijos o asistentes que probablemente ya habían visto a Hombres G durante los años ochenta convivían con absoluta naturalidad bajo los arcos de la Plaza de España. Muy pocas bandas consiguen reunir públicos tan diferentes cantando exactamente las mismas canciones.

© Hombres G en Icónica (Sevilla) · Triana Arcos
🌟 Un final donde Sevilla cantó prácticamente sola
Si el concierto ya había alcanzado un nivel altísimo durante buena parte de la noche, la recta final terminó convirtiéndose en una auténtica exhibición de nostalgia compartida.
Durante Marta tiene un marcapasos, bastaron apenas unos segundos para que toda la Plaza comenzara a cantar antes incluso de que David Summers pronunciara la primera frase. Sorprendidos, los propios integrantes de la banda dejaron de tocar en varios momentos para escuchar cómo miles de personas completaban la canción prácticamente sin ayuda.
Tras una primera falsa despedida regresaron al escenario para interpretar Los mejores años, el nuevo tema que acompaña a la película sobre la historia del grupo y que sirve precisamente como eje de esta gira. "Estáis consiguiendo que estos sean los mejores años de nuestras vidas", reconocía Summers antes de afrontar el último tramo del concierto.

© Hombres G en Icónica (Sevilla) · Mauri Buhigas
Temblando volvió a regalar otro de los momentos más emotivos, con David Summers terminando prácticamente a capela bajo un único haz de luz mientras toda la Plaza respondía con una larguísima ovación.
Quedaba, sin embargo, una última celebración. Tras una nueva pausa regresaban definitivamente para cerrar la noche con Venezia y el imprescindible Sufre mamón, dos himnos que terminaron de confirmar lo que ya era evidente desde los primeros minutos: aquella no había sido únicamente una actuación de Hombres G, sino una enorme conversación entre una banda y varias generaciones de seguidores que crecieron con sus canciones.
Nosotros apenas tuvimos tiempo para despedirnos de la Plaza de España. Nada más terminar el concierto pusimos rumbo a La Cartuja para continuar con una nueva jornada de Puro Latino Sevilla, mientras Icónica Santalucía Sevilla Fest se preparaba ya para recibir, apenas veinticuatro horas después, otra de las grandes citas del verano con Antonio Orozco. Si algo volvió a demostrar esta noche es que, cuarenta años después, hay canciones que siguen teniendo exactamente el mismo poder para reunir a miles de personas alrededor de una misma emoción.







