© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti
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Juan Luis Guerra firma un histórico sold out en Icónica Sevilla Fest y convierte la Plaza de España en una gran fiesta caribeña

Juan Luis Guerra firma un histórico sold out en Icónica Sevilla Fest y convierte la Plaza de España en una gran fiesta caribeña

Juan Luis Guerra firma un histórico sold out en Icónica Sevilla Fest y convierte la Plaza de España en una gran fiesta caribeña

Tras una semana absolutamente frenética para la música en directo en Sevilla —en la que desde Crowding News enlazamos las coberturas de Robbie Williams, Lenny Kravitz, Hombres G, Antonio Orozco y Puro Latino Sevilla— llegaba uno de los conciertos más esperados de toda la edición de Icónica Santalucía Sevilla Fest. Juan Luis Guerra aterrizaba en la Plaza de España con todas las entradas agotadas, confirmando una vez más el extraordinario momento que atraviesa el ciclo hispalense.

Las puertas abrían a las 20:00 horas, aunque mucho antes ya se respiraba ambiente de gran cita. A las 21:15 horas comenzaba un photocall por el que desfilaron rostros tan conocidos como Blanca Paloma, Carmen Lomana, Dani Mateo o Lala Chus, reflejo del enorme poder de convocatoria de un artista que sigue siendo una referencia absoluta de la música latina décadas después de comenzar su carrera.

No era casualidad. Apenas unos días antes, la organización confirmaba que Icónica ya había superado las cifras del pasado año, alcanzando 275.000 entradas vendidas al llegar al ecuador del ciclo. Y la noche de Juan Luis Guerra volvía a demostrar por qué este festival continúa creciendo edición tras edición.

El dominicano llegaba además tras actuar el 3 de julio en el Granca Live Fest, compartiendo cartel con artistas como Don Omar, a quien tendremos ocasión de volver a ver muy pronto durante Puro Latino El Puerto. Su gira "Entre Mar y Palmeras" continuará además recorriendo ciudades como Sanxenxo, Marbella, Palma de Mallorca, Murcia, Tarragona o Lanzarote, consolidándose como uno de los grandes tours latinos del verano europeo.

© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti
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🌟 El regreso del Icónica Lights y un inicio prácticamente perfecto

A diferencia de las jornadas precedentes, el concierto sí permitió disfrutar del ya característico Icónica Lights, ausente en varias noches recientes por cuestiones de escaleta. El espectáculo visual volvió a convertir la Plaza de España en un inmenso lienzo antes de que, puntualmente a las 22:29 horas, fueran apareciendo sobre el escenario los catorce músicos que acompañaban al artista.

Aunque el primer acorde terminaría sonando cinco minutos después, a las 22:34 horas, se trató de uno de los arranques más puntuales de toda la edición.

Los primeros visuales trasladaban inmediatamente al espectador al universo creativo del dominicano. Palmeras, playas, olas, cartas de amor e islas tropicales envolvían el escenario mientras sonaban los primeros compases de "Rosalía", acompañados por una potente salida de CO₂. Juan Luis Guerra aparecía con su ya inconfundible estética: boina marrón, camisa blanca, chaleco azul abierto, pantalón negro y un pañuelo azul al cuello.

© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti

Desde el primer minuto la Plaza de España presentaba un aspecto espectacular. Entre el público podían verse numerosas banderas de distintos países latinoamericanos, reflejando el carácter internacional que también acompañó esta noche.

"Buenas noches Sevilla... que disfruten mucho Entre Mar y Palmeras", saludaba el artista, integrando el propio nombre de la gira en una bienvenida que encajaba perfectamente con toda la propuesta visual del espectáculo.

🎶 Una producción elegante donde cada canción tenía su propio universo

Si algo llamó especialmente nuestra atención fue el extraordinario trabajo desarrollado tanto por el equipo de iluminación como por el departamento audiovisual. Cada canción construía un pequeño universo completamente distinto.

Durante "La Travesía", un pequeño problema de sonido en el micrófono hizo que el propio artista comenzara a tocarse repetidamente el in-ear, dejando entrever que algo no funcionaba correctamente. Sin embargo, la incidencia apenas duró unos instantes y quedó completamente resuelta antes del segundo estribillo, demostrando la enorme experiencia del dominicano sobre los escenarios.

© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti
© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti

Canciones como "La Llave" aparecían acompañadas por corazones, llaves y letras sincronizadas con la música, mientras que "Vale la Pena" convertía la Plaza de España en un inmenso escenario de neones rosas, azules y amarillos donde únicamente Juan Luis Guerra permanecía completamente iluminado.

También resultó especialmente llamativo el trabajo de realización. En ningún momento se limitaba a seguir al cantante. Cedía protagonismo constantemente a los músicos cuando el arreglo lo requería, integrándose como un instrumento más dentro del espectáculo. Una forma de trabajar que nos recordó, salvando las distancias, al magnífico trabajo realizado durante el concierto de Residente en la pasada edición.

💃 Dos horas de merengue, bachata y una banda absolutamente sobresaliente

Con 69 años, Juan Luis Guerra volvió a demostrar que continúa disfrutando del escenario con la misma naturalidad que décadas atrás. Bailó constantemente durante canciones como "Como Yo", "Niágara", "El Farolito" o "Las Avispas", transmitiendo una energía contagiosa tanto al público como a los propios músicos.

Especialmente brillante resultó "Niágara", presentada como si fuera una auténtica narración visual. El electrocardiograma que aparecía sobre las pantallas evolucionaba al ritmo del propio tema, alternando verdes y amarillos mientras Guerra interpretaba cada estrofa casi como si estuviera contando una historia.

Antes de "Para Ti", el artista quiso explicar la importancia del merengue dentro de su trayectoria.

"El merengue es muy importante para nosotros. Yo se lo compuse a Jesús, Rey de Reyes. Ese es el camino, la verdad, y todo el que cree en Él tiene vida eterna."

© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti

Uno de los momentos más inteligentes del repertorio llegó con un extenso medley de bachatas, donde el artista condensó buena parte de su carrera durante cerca de ocho minutos. Cada fragmento apenas duraba unos segundos, pero permitía recorrer décadas de éxitos sin que el concierto perdiera ritmo en ningún momento.

También destacó el protagonismo que adquirió la banda durante buena parte del espectáculo. El bloque instrumental previo a "Visa para un Sueño" permitió presentar a una formación absolutamente impecable, mientras incluso el cámara de escenario terminaba bailando junto a los músicos en uno de los momentos más espontáneos de toda la noche.

❤️ Una Plaza de España completamente entregada

Uno de los momentos más especiales llegaría con "Ojalá que Llueva Café". Bastaron los primeros acordes para que buena parte del público comenzara a reconocer el tema incluso antes de que arrancara la voz principal.

A continuación, Juan Luis Guerra quiso dedicar unos minutos a saludar a todas las comunidades presentes aquella noche.

"¿Cuántos sevillanos hay esta noche? ¿Y nuestros hermanos dominicanos? ¿Venezuela? Dios bendiga Venezuela. ¿Colombia? ¿Cuba? ¿Puerto Rico? ¿Perú? ¿Ecuador? ¿Alemania? ¿México? ¿Chile? ¿Bolivia?... Bienvenidos sean todos."

La respuesta de la Plaza confirmó el enorme carácter internacional que había acompañado toda la velada.

© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti

Tras una primera despedida sobre la medianoche, el público reclamó otra más. Los visuales respondían con un enorme megáfono rosa acompañado por la palabra "Otra!", dando paso a "A Pedir Su Mano", "Bachata Rosa" —que el artista dedicó a Ruibales— y, finalmente, una "Bilirrubina" que terminó de convertir la Plaza de España en una gigantesca pista de baile hasta las 00:17 horas.

🌟 Un cierre a la altura de una semana irrepetible

Con Juan Luis Guerra se cerraba una de las semanas más intensas que recordamos cubriendo música en directo. Siete días enlazando festivales y conciertos entre Icónica Santalucía Sevilla Fest y Puro Latino Sevilla, pasando por algunos de los nombres más importantes del panorama nacional e internacional.

Y si algo nos deja esta edición es una sensación muy clara: Icónica ha dejado de ser únicamente un ciclo de conciertos para convertirse en uno de los grandes acontecimientos culturales del verano europeo. Sold outs, artistas internacionales, producciones cada vez más ambiciosas y una Plaza de España que vuelve a demostrar que pocos escenarios en el mundo son capaces de ofrecer una experiencia comparable.

Con esta actuación concluye también nuestra intensa semana de coberturas en Sevilla. Nosotros seguiremos recorriendo los principales festivales del país para contaros, desde primera fila, todo lo que ocurra durante un verano que todavía guarda muchas noches memorables.

Tras una semana absolutamente frenética para la música en directo en Sevilla —en la que desde Crowding News enlazamos las coberturas de Robbie Williams, Lenny Kravitz, Hombres G, Antonio Orozco y Puro Latino Sevilla— llegaba uno de los conciertos más esperados de toda la edición de Icónica Santalucía Sevilla Fest. Juan Luis Guerra aterrizaba en la Plaza de España con todas las entradas agotadas, confirmando una vez más el extraordinario momento que atraviesa el ciclo hispalense.

Las puertas abrían a las 20:00 horas, aunque mucho antes ya se respiraba ambiente de gran cita. A las 21:15 horas comenzaba un photocall por el que desfilaron rostros tan conocidos como Blanca Paloma, Carmen Lomana, Dani Mateo o Lala Chus, reflejo del enorme poder de convocatoria de un artista que sigue siendo una referencia absoluta de la música latina décadas después de comenzar su carrera.

No era casualidad. Apenas unos días antes, la organización confirmaba que Icónica ya había superado las cifras del pasado año, alcanzando 275.000 entradas vendidas al llegar al ecuador del ciclo. Y la noche de Juan Luis Guerra volvía a demostrar por qué este festival continúa creciendo edición tras edición.

El dominicano llegaba además tras actuar el 3 de julio en el Granca Live Fest, compartiendo cartel con artistas como Don Omar, a quien tendremos ocasión de volver a ver muy pronto durante Puro Latino El Puerto. Su gira "Entre Mar y Palmeras" continuará además recorriendo ciudades como Sanxenxo, Marbella, Palma de Mallorca, Murcia, Tarragona o Lanzarote, consolidándose como uno de los grandes tours latinos del verano europeo.

© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti
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🌟 El regreso del Icónica Lights y un inicio prácticamente perfecto

A diferencia de las jornadas precedentes, el concierto sí permitió disfrutar del ya característico Icónica Lights, ausente en varias noches recientes por cuestiones de escaleta. El espectáculo visual volvió a convertir la Plaza de España en un inmenso lienzo antes de que, puntualmente a las 22:29 horas, fueran apareciendo sobre el escenario los catorce músicos que acompañaban al artista.

Aunque el primer acorde terminaría sonando cinco minutos después, a las 22:34 horas, se trató de uno de los arranques más puntuales de toda la edición.

Los primeros visuales trasladaban inmediatamente al espectador al universo creativo del dominicano. Palmeras, playas, olas, cartas de amor e islas tropicales envolvían el escenario mientras sonaban los primeros compases de "Rosalía", acompañados por una potente salida de CO₂. Juan Luis Guerra aparecía con su ya inconfundible estética: boina marrón, camisa blanca, chaleco azul abierto, pantalón negro y un pañuelo azul al cuello.

© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti

Desde el primer minuto la Plaza de España presentaba un aspecto espectacular. Entre el público podían verse numerosas banderas de distintos países latinoamericanos, reflejando el carácter internacional que también acompañó esta noche.

"Buenas noches Sevilla... que disfruten mucho Entre Mar y Palmeras", saludaba el artista, integrando el propio nombre de la gira en una bienvenida que encajaba perfectamente con toda la propuesta visual del espectáculo.

🎶 Una producción elegante donde cada canción tenía su propio universo

Si algo llamó especialmente nuestra atención fue el extraordinario trabajo desarrollado tanto por el equipo de iluminación como por el departamento audiovisual. Cada canción construía un pequeño universo completamente distinto.

Durante "La Travesía", un pequeño problema de sonido en el micrófono hizo que el propio artista comenzara a tocarse repetidamente el in-ear, dejando entrever que algo no funcionaba correctamente. Sin embargo, la incidencia apenas duró unos instantes y quedó completamente resuelta antes del segundo estribillo, demostrando la enorme experiencia del dominicano sobre los escenarios.

© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti
© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti

Canciones como "La Llave" aparecían acompañadas por corazones, llaves y letras sincronizadas con la música, mientras que "Vale la Pena" convertía la Plaza de España en un inmenso escenario de neones rosas, azules y amarillos donde únicamente Juan Luis Guerra permanecía completamente iluminado.

También resultó especialmente llamativo el trabajo de realización. En ningún momento se limitaba a seguir al cantante. Cedía protagonismo constantemente a los músicos cuando el arreglo lo requería, integrándose como un instrumento más dentro del espectáculo. Una forma de trabajar que nos recordó, salvando las distancias, al magnífico trabajo realizado durante el concierto de Residente en la pasada edición.

💃 Dos horas de merengue, bachata y una banda absolutamente sobresaliente

Con 69 años, Juan Luis Guerra volvió a demostrar que continúa disfrutando del escenario con la misma naturalidad que décadas atrás. Bailó constantemente durante canciones como "Como Yo", "Niágara", "El Farolito" o "Las Avispas", transmitiendo una energía contagiosa tanto al público como a los propios músicos.

Especialmente brillante resultó "Niágara", presentada como si fuera una auténtica narración visual. El electrocardiograma que aparecía sobre las pantallas evolucionaba al ritmo del propio tema, alternando verdes y amarillos mientras Guerra interpretaba cada estrofa casi como si estuviera contando una historia.

Antes de "Para Ti", el artista quiso explicar la importancia del merengue dentro de su trayectoria.

"El merengue es muy importante para nosotros. Yo se lo compuse a Jesús, Rey de Reyes. Ese es el camino, la verdad, y todo el que cree en Él tiene vida eterna."

© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti

Uno de los momentos más inteligentes del repertorio llegó con un extenso medley de bachatas, donde el artista condensó buena parte de su carrera durante cerca de ocho minutos. Cada fragmento apenas duraba unos segundos, pero permitía recorrer décadas de éxitos sin que el concierto perdiera ritmo en ningún momento.

También destacó el protagonismo que adquirió la banda durante buena parte del espectáculo. El bloque instrumental previo a "Visa para un Sueño" permitió presentar a una formación absolutamente impecable, mientras incluso el cámara de escenario terminaba bailando junto a los músicos en uno de los momentos más espontáneos de toda la noche.

❤️ Una Plaza de España completamente entregada

Uno de los momentos más especiales llegaría con "Ojalá que Llueva Café". Bastaron los primeros acordes para que buena parte del público comenzara a reconocer el tema incluso antes de que arrancara la voz principal.

A continuación, Juan Luis Guerra quiso dedicar unos minutos a saludar a todas las comunidades presentes aquella noche.

"¿Cuántos sevillanos hay esta noche? ¿Y nuestros hermanos dominicanos? ¿Venezuela? Dios bendiga Venezuela. ¿Colombia? ¿Cuba? ¿Puerto Rico? ¿Perú? ¿Ecuador? ¿Alemania? ¿México? ¿Chile? ¿Bolivia?... Bienvenidos sean todos."

La respuesta de la Plaza confirmó el enorme carácter internacional que había acompañado toda la velada.

© Juan Luis Guerra en Sevilla · Niccolo Guasti

Tras una primera despedida sobre la medianoche, el público reclamó otra más. Los visuales respondían con un enorme megáfono rosa acompañado por la palabra "Otra!", dando paso a "A Pedir Su Mano", "Bachata Rosa" —que el artista dedicó a Ruibales— y, finalmente, una "Bilirrubina" que terminó de convertir la Plaza de España en una gigantesca pista de baile hasta las 00:17 horas.

🌟 Un cierre a la altura de una semana irrepetible

Con Juan Luis Guerra se cerraba una de las semanas más intensas que recordamos cubriendo música en directo. Siete días enlazando festivales y conciertos entre Icónica Santalucía Sevilla Fest y Puro Latino Sevilla, pasando por algunos de los nombres más importantes del panorama nacional e internacional.

Y si algo nos deja esta edición es una sensación muy clara: Icónica ha dejado de ser únicamente un ciclo de conciertos para convertirse en uno de los grandes acontecimientos culturales del verano europeo. Sold outs, artistas internacionales, producciones cada vez más ambiciosas y una Plaza de España que vuelve a demostrar que pocos escenarios en el mundo son capaces de ofrecer una experiencia comparable.

Con esta actuación concluye también nuestra intensa semana de coberturas en Sevilla. Nosotros seguiremos recorriendo los principales festivales del país para contaros, desde primera fila, todo lo que ocurra durante un verano que todavía guarda muchas noches memorables.

José Antonio C.

Director

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