Si hace apenas unas jornadas la Plaza de España recibía a Marilyn Manson, Moby o Fatboy Slim, este jueves llegaba el turno de otra de las grandes citas internacionales de Icónica Santalucía Sevilla Fest 2026. Los británicos Jamiroquai regresaban a nuestro país para ofrecer su única actuación en España durante 2026, dentro de la continuación de The Heels of Steel Tour, apenas un año después de reunir a más de 17.000 personas en el Palau Sant Jordi de Barcelona en el que supuso su regreso a los escenarios españoles tras más de seis años de ausencia.
La jornada suponía además nuestra 26.ª cobertura del festival, una edición de la que únicamente nos habíamos perdido una jornada – Maroon 5 – y que ya encaraba su recta definitiva. Tras Jamiroquai, la Plaza de España recibiría a The Prodigy y Sting, completando uno de los finales más internacionales que recordamos en el ciclo sevillano.
Después del warm up firmado por Carlos Jean, la producción británica quedaba completamente al descubierto. Minutos antes habíamos visto cómo los técnicos retiraban las grandes carpas negras que ocultaban el escenario, dejando ver una puesta en escena mucho más sobria de lo que acostumbramos a encontrar en Icónica. Sin grandes artificios, el protagonismo recaía sobre una enorme pantalla central, varios bloques visuales y, sobre todo, una banda formada por nueve músicos, auténtico corazón del espectáculo.
© Jamiroquai en Icónica Sevilla · Niccolò Guasti
🌌 Una producción sencilla donde el protagonismo era de la banda
Puntual, a las 22:00 horas, comenzaban a sonar los primeros acordes de Don't Give Hate a Chance. Jay Kay aparecía sobre el escenario con uno de sus ya característicos sombreros, esta vez de color rosa, acompañado de una chaqueta verde, camiseta azul oscuro y pantalón blanco. Tras él aparecían unas enormes pirámides flotando entre galaxias, una estética futurista que se mantendría prácticamente durante toda la noche.
"Sevilla is paella, ¿cómo están?", saludaba entre risas antes de comenzar una actuación donde, desde el primer minuto, quedó claro que el gran espectáculo no estaba únicamente en Jay Kay.
A diferencia de otros conciertos de esta edición, donde la producción o los visuales ocupaban buena parte del protagonismo, en Jamiroquai era imposible apartar la vista de la banda. Bajista, guitarras, teclistas, batería, percusión, metales y coristas funcionaban con una precisión absoluta, permitiendo que cada tema respirara como si estuviera siendo interpretado por primera vez.
© Jamiroquai en Icónica Sevilla · Óscar Romero
🎶 Un concierto construido canción a canción, sin prisas y sin concesiones
Los primeros minutos dejaron el único contratiempo de la noche. Durante Little L, un problema de sonido obligaba al cantante a detener momentáneamente la interpretación: "What the fuck is going on?... Let's start from the beginning."
Lejos de incomodar al público, el incidente apenas duró unos segundos. La banda retomó el tema desde el principio y la Plaza respondió con una ovación que terminó por cerrar definitivamente cualquier problema técnico.
Antes de continuar con Seven Days, Jay Kay aprovechó para detener el concierto y lanzar un mensaje muy personal hacia Andalucía.
"Quiero decir algo muy importante. Almería... tres días antes del incendio grabamos allí algunas cosas de mi disco. Una gran parte de mi corazón está allí. Quiero mandarles todo mi cariño."
Las palabras fueron especialmente emotivas si tenemos en cuenta que buena parte del imaginario visual de Jamiroquai está ligado precisamente a la provincia almeriense.
Poco después, el británico también tuvo tiempo para felicitar a la selección española por su reciente clasificación para la final del Mundial: "You're going to the World Cup Final. You played really well."
Como había ocurrido apenas unos días antes con Fatboy Slim o Moby, la Plaza respondió inmediatamente coreando un larguísimo "¡Oé, oé, oé!", prolongando durante unos segundos la celebración que Sevilla llevaba viviendo desde la victoria frente a Francia.
© Jamiroquai en Icónica Sevilla · Óscar Romero
✨ Sombreros imposibles, funk y una Plaza completamente entregada
Con Space Cowboy el protagonismo pasaba por completo a la banda. El tema comenzaba únicamente con los músicos sobre el escenario mientras Jay Kay abandonaba momentáneamente su posición para regresar poco después con una nueva chaqueta Adidas y un segundo sombrero, esta vez blanco y completamente cubierto de brillos.
Fue una constante durante todo el concierto. El británico cambió varias veces de vestuario mientras recorría el escenario con esos inconfundibles movimientos que le han acompañado desde principios de los noventa.
Visualmente, las pirámides neón continuaban transformándose canción tras canción. Cascadas, prismas, montañas, planetas y enormes figuras geométricas iban apareciendo sobre la pantalla principal mientras los láseres teñían de azul, rosa y violeta tanto el escenario como los arcos de la Plaza de España.
Uno de los momentos más especiales llegaría con Shadow in the Night, uno de los inéditos de su próximo trabajo de estudio y probablemente la canción que más expectación está despertando entre los seguidores de la banda. El público recibió el tema con enorme entusiasmo, celebrando un sonido que recordaba inevitablemente al Jamiroquai más noventero.
© Jamiroquai en Icónica Sevilla · Óscar Romero
💃 Sevilla baila de principio a fin
Tras un pequeño descanso, Jay Kay regresaba al escenario bromeando sobre las ya famosas pausas de hidratación que están marcando el actual Mundial.
"Tengo 56 años... ¿también necesito una pausa para hidratarme?"
La Plaza respondió entre carcajadas antes de estallar con Alright, uno de los grandes himnos de la banda y uno de los momentos más celebrados de toda la noche. Sevilla la cantó prácticamente de principio a fin mientras el escenario alternaba enormes cubos fluorescentes con una iluminación completamente naranja.
A partir de ahí el concierto entró en un tramo absolutamente brillante. Light Years, The Disco Stays the Same, Travelling Without Moving, Canned Heat, Cosmic Girl y Love Foolosophy fueron enlazándose sin apenas interrupciones, permitiendo que el público disfrutara de un repertorio construido íntegramente sobre algunos de los mayores éxitos de la banda.
Especialmente llamativo resultó comprobar, una vez más, una imagen que llevamos repitiendo durante buena parte de esta edición de Icónica: muy pocos teléfonos móviles levantados. La inmensa mayoría del público optó por vivir el concierto bailando, aplaudiendo y cantando cada canción, reservando las grabaciones para momentos muy puntuales.
Mientras tanto, Jay Kay continuaba desplegando sus ya míticos bailes, interactuando constantemente con los músicos y dejando que la banda disfrutara de largos pasajes instrumentales donde cada integrante encontraba su propio espacio.
© Jamiroquai en Icónica Sevilla · Niccolò Guasti
🚀 "Virtual Insanity" pone el broche a una de las noches del festival
Después de estirar durante varios minutos Love Foolosophy, con toda la Plaza coreando un interminable "¡Oé, oé, oé!" bajo las cegadoras completamente encendidas, llegaba el momento que todos esperaban.
"Sevilla, España... habéis sido un público increíble esta noche."
Minutos antes de la medianoche comenzaban a sonar los primeros acordes de Virtual Insanity. Jay Kay recordaba que la canción nació en 1996 como una crítica al rumbo tecnológico que estaba tomando la sociedad y bromeaba asegurando que, casi treinta años después, el mundo seguía exactamente igual... o incluso peor.
Miles de personas cantaban cada palabra mientras el británico recorría el escenario con la misma energía que ha caracterizado toda su carrera. El tema cerraba un concierto donde, más allá de la producción o de los visuales, fueron los propios músicos quienes sostuvieron una actuación impecable durante cerca de dos horas.
Conociendo el carácter imprevisible de las giras de Jamiroquai, resulta difícil saber cuándo volveremos a tener la oportunidad de verlo sobre un escenario español. Lo que sí parece evidente es que Sevilla vivió una de las grandes noches internacionales de esta edición de Icónica, una noche donde el funk, el acid jazz y el groove transformaron la Plaza de España en una gigantesca pista de baile.
Mañana continuaremos nuestra cobertura de Icónica Santalucía Sevilla Fest con The Prodigy, antes del histórico cierre que firmará Sting el sábado en la Plaza de España.







