© Romeo Santos & Prince Royce · Oscar Guasti
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Romeo Santos y Prince Royce convierten Icónica en el estreno soñado de la gira que la bachata llevaba años esperando

Romeo Santos y Prince Royce convierten Icónica en el estreno soñado de la gira que la bachata llevaba años esperando

Romeo Santos y Prince Royce convierten Icónica en el estreno soñado de la gira que la bachata llevaba años esperando

Había muchas formas de plantear un concierto conjunto entre Romeo Santos y Prince Royce. Podía haberse convertido en una sucesión de actuaciones individuales compartiendo escenario únicamente en algunos momentos concretos. Sin embargo, lo que ocurrió en la Plaza de España fue justo lo contrario. Desde el primer minuto quedó claro que esta gira no pretendía enfrentar dos repertorios ni repartir tiempos de protagonismo. Era una celebración de la bachata, construida por dos artistas que llevan más de una década compartiendo género, público e historia.

No podía haber un mejor punto de partida para este proyecto que Icónica Santalucía Sevilla Fest. La capital andaluza acogía la primera fecha española de una gira producida íntegramente por SFX Events: Better Late Than Never, un título que terminaba adquiriendo un significado casi simbólico. Porque sí, quizá este encuentro haya llegado más tarde de lo que muchos imaginaban, pero la sensación fue que tenía que suceder tarde o temprano.

Desde la apertura de puertas ya podía respirarse un ambiente especial. Los primeros asistentes recibían una totebag conmemorativa del concierto mientras miles de personas comenzaban a llenar la Plaza de España en una de esas imágenes que ya se han convertido en habituales en las grandes producciones firmadas por SFX. No es casualidad que otros conciertos organizados por la promotora, como los de Mora u Omar Courtz, también hayan destacado por una enorme respuesta del público, algo que volverá a repetirse este verano en Sevilla.

Antes incluso de comenzar el espectáculo, Dominyk DJ fue el encargado de amenizar la espera mientras las pantallas laterales proyectaban vídeos de seguidores de la gira bajo el nombre de Lokita de Anoche, un guiño a la comunidad que acompaña este proyecto desde su nacimiento.

© Romeo Santos & Prince Royce · Mauri Buhigas
© Romeo Santos & Prince Royce · Mauri Buhigas

🎤 Una producción pensada para dos protagonistas

El concierto arrancó a las 22:17 horas, con unos minutos de retraso, mientras miles de teléfonos móviles se levantaban al unísono para inmortalizar el comienzo de una noche que contrastaba enormemente con jornadas recientes del festival, como Los Delinqüentes o La Plazuela, donde apenas se veían pantallas grabando. Aquí ocurría justo lo contrario: prácticamente cada canción encontraba su reflejo en un mar de móviles que acompañaría el concierto de principio a fin.

La producción volvía a responder al sello característico de SFX, con una gran estructura de pantallas rectangulares, diferentes alturas y una banda formada por trece músicos que ocupaba prácticamente todo el escenario. Mientras los visuales mostraban un atardecer junto al mar, claramente inspirado en la estética del nuevo proyecto, Romeo Santos, vestido completamente de blanco, y Prince Royce, de negro, aparecían sobre el escenario para interpretar Better Late Than Never. Los primeros minutos estuvieron marcados por algunos pequeños problemas de sonido que desaparecieron rápidamente antes de enlazar con La Diabla y comenzar un recorrido prácticamente ininterrumpido por los grandes clásicos de ambos artistas.

Desde ese instante quedó claro cuál iba a ser uno de los mayores aciertos del espectáculo. Ninguno intentó imponerse al otro. Cada vez que uno asumía el protagonismo, el otro encontraba la manera de acompañarlo, responderle o desaparecer momentáneamente para regresar unos minutos después. La sensación nunca fue la de asistir a dos conciertos consecutivos, sino la de presenciar una conversación permanente entre dos artistas que conocen perfectamente los tiempos del otro.

© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti
© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti

🔥 Una Plaza de España entregada a la bachata

Canciones como Recházame, Celeste, Eres Mía, Te Robaré, Canciones de Amor, Dardos, Imitadora, La Carretera o El Amor que Perdimos fueron construyendo un repertorio donde apenas existían pausas. La estructura basada en grandes medleys permitía enlazar éxito tras éxito manteniendo un ritmo constante durante más de dos horas de concierto.

Entre canción y canción, Romeo Santos y Prince Royce fueron transformando el concierto en una conversación continua con el público. «¿Cómo se siente Sevilla?» preguntaban repetidamente antes de escuchar una respuesta ensordecedora que Prince Royce remataba con un sonriente «¡Que viva España!».

Poco después comenzaron a preguntar por la procedencia de los asistentes y la Plaza respondió representando prácticamente a toda Latinoamérica. Puerto Rico, Colombia, Perú, Venezuela, México, Argentina, Cuba o España fueron algunos de los países que resonaron entre el público, confirmando el enorme carácter internacional de una noche en la que la bachata reunía bajo un mismo escenario a miles de personas con historias muy distintas.

Musicalmente, el concierto también dejó imágenes muy cuidadas. Las tonalidades cálidas dominaron buena parte del espectáculo, mientras playas, carreteras, atardeceres o paisajes urbanos iban acompañando cada bloque del repertorio. Especialmente conseguido resultó Ay! San Miguel, donde un vagón de metro con el nombre de Sevilla aparecía ocupando el centro del escenario, aprovechando con acierto las dimensiones del escenario y las posibilidades que ofrecía la Plaza de España.

© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti

❤️ Humor, complicidad y un concierto construido desde la naturalidad

Más allá de las canciones, uno de los mayores aciertos de la noche fue comprobar la naturalidad con la que Romeo Santos y Prince Royce compartían escenario. Las bromas improvisadas aparecían constantemente y terminaban construyendo un espectáculo mucho más cercano de lo que suele ser habitual en producciones de este tamaño.

Uno de los momentos más divertidos llegó precisamente durante Ay! San Miguel, cuando Prince Royce decidió abrir un improvisado debate preguntando quién era más infiel, si los hombres o las mujeres. La Plaza quedó completamente dividida entre aplausos y silbidos hasta que el dominicano terminó zanjando la cuestión con humor, asegurando que él no sabía quién engañaba más, pero que «las mujeres son mucho más inteligentes».

La conversación continuó inmediatamente después imaginando la escena de muchas parejas antes de acudir al concierto. Entre risas, ambos fantaseaban con esa explicación imposible de dar en casa: «Hoy es un día muy especial porque voy a ver a mi marido y a mi novio». Cuando Prince preguntaba quién era el marido, toda la Plaza respondía al unísono «¡Romeo!»; al preguntar por el novio, el grito cambiaba inmediatamente por «¡Prince Royce!». Una broma que terminó retratando el ambiente desenfadado que acompañó toda la noche.

© Romeo Santos & Prince Royce · Mauri Buhigas
© Romeo Santos & Prince Royce · Mauri Buhigas

La complicidad entre ambos también quedó patente cuando Prince Royce propuso romper durante unos minutos con la bachata para adentrarse en el urbano. Reconocía que sabía perfectamente que el público había ido a escuchar bachata, pero confesaba que aquella noche también quería hacer hueco al trap, al R&B y al reguetón, reivindicando que siempre ha disfrutado saliendo de su zona de confort.

Romeo no tardó en responderle entre risas, preguntándole cómo era posible que él pudiera cambiar de registro y él no. Ese intercambio terminó dando paso a un bloque donde sonaron Sensualidad, Ella Quiere Beber, KHE, Clavo o Noche de Sexo, demostrando hasta qué punto ambos han sabido evolucionar junto a la música latina durante los últimos años sin perder su identidad.

Uno de los momentos más especiales llegó cuando invitaron al escenario a Aarón, un joven sevillano que interpretó junto a ellos uno de los nuevos temas del proyecto. Entre nervios confesaba ser de Sevilla y sentirse preparado para afrontar el reto, mientras Romeo y Prince le arropaban constantemente para que disfrutara del momento. Cada frase que conseguía completar era recibida con una enorme ovación por parte de una Plaza de España completamente entregada.

© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti


🌊 Una despedida entre clásicos, emoción y la promesa de volver

La recta final reunió prácticamente todos los himnos que han acompañado a varias generaciones de seguidores. Promise, Déjà Vu, Loco, Corazón Sin Cara, Dile al Amor, Estocolmo, Darte un Beso, Propuesta Indecente y Lokita por Mí terminaron de construir un desenlace donde apenas quedaban voces en la Plaza de España.

Especialmente emocionante resultó Promise, cuando ambos pidieron que el público encendiera las linternas de sus teléfonos móviles. En apenas unos segundos, la Plaza quedó completamente iluminada por miles de pequeñas luces blancas mientras las coristas y la banda acompañaban uno de los momentos más emotivos del concierto.

Antes de despedirse todavía hubo tiempo para levantar una botella de mamajuana y brindar con el público. El gesto fue mucho más allá de una simple celebración. Romeo Santos y Prince Royce quisieron dedicar unas palabras a la República Dominicana, a España y a toda la comunidad latina presente en Sevilla, mencionando también a Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador, El Salvador, México, Chile, Panamá o Argentina, algunos atravesando momentos especialmente difíciles. Poco después, mirando a una Plaza completamente entregada, reconocían que ya intuían que la gira europea iba a ser especial, aunque confesaban que el público español estaba superando todas sus expectativas por la energía que estaba demostrando desde la primera noche.

© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti
© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti

La primera parada española de esta gira confirmó que reunir sobre un mismo escenario a Romeo Santos y Prince Royce era una deuda pendiente con la bachata. No hubo necesidad de competir por el protagonismo. Ambos entendieron que las canciones ya forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones y construyeron un espectáculo donde la complicidad terminó siendo tan importante como el propio repertorio.

Icónica Santalucía Sevilla Fest afrontará ahora un fin de semana diferente. Este sábado, tras la cancelación del concierto de Isabel Pantoja, la Plaza de España abrirá sus puertas para una jornada especial con varios pases de Icónica Lights y una sesión de Kiko Rivera a partir de las 23:00 horas. Nosotros volveremos el domingo para continuar esta cobertura con una de las grandes citas de esta edición: Dani Fernández.

Había muchas formas de plantear un concierto conjunto entre Romeo Santos y Prince Royce. Podía haberse convertido en una sucesión de actuaciones individuales compartiendo escenario únicamente en algunos momentos concretos. Sin embargo, lo que ocurrió en la Plaza de España fue justo lo contrario. Desde el primer minuto quedó claro que esta gira no pretendía enfrentar dos repertorios ni repartir tiempos de protagonismo. Era una celebración de la bachata, construida por dos artistas que llevan más de una década compartiendo género, público e historia.

No podía haber un mejor punto de partida para este proyecto que Icónica Santalucía Sevilla Fest. La capital andaluza acogía la primera fecha española de una gira producida íntegramente por SFX Events: Better Late Than Never, un título que terminaba adquiriendo un significado casi simbólico. Porque sí, quizá este encuentro haya llegado más tarde de lo que muchos imaginaban, pero la sensación fue que tenía que suceder tarde o temprano.

Desde la apertura de puertas ya podía respirarse un ambiente especial. Los primeros asistentes recibían una totebag conmemorativa del concierto mientras miles de personas comenzaban a llenar la Plaza de España en una de esas imágenes que ya se han convertido en habituales en las grandes producciones firmadas por SFX. No es casualidad que otros conciertos organizados por la promotora, como los de Mora u Omar Courtz, también hayan destacado por una enorme respuesta del público, algo que volverá a repetirse este verano en Sevilla.

Antes incluso de comenzar el espectáculo, Dominyk DJ fue el encargado de amenizar la espera mientras las pantallas laterales proyectaban vídeos de seguidores de la gira bajo el nombre de Lokita de Anoche, un guiño a la comunidad que acompaña este proyecto desde su nacimiento.

© Romeo Santos & Prince Royce · Mauri Buhigas
© Romeo Santos & Prince Royce · Mauri Buhigas

🎤 Una producción pensada para dos protagonistas

El concierto arrancó a las 22:17 horas, con unos minutos de retraso, mientras miles de teléfonos móviles se levantaban al unísono para inmortalizar el comienzo de una noche que contrastaba enormemente con jornadas recientes del festival, como Los Delinqüentes o La Plazuela, donde apenas se veían pantallas grabando. Aquí ocurría justo lo contrario: prácticamente cada canción encontraba su reflejo en un mar de móviles que acompañaría el concierto de principio a fin.

La producción volvía a responder al sello característico de SFX, con una gran estructura de pantallas rectangulares, diferentes alturas y una banda formada por trece músicos que ocupaba prácticamente todo el escenario. Mientras los visuales mostraban un atardecer junto al mar, claramente inspirado en la estética del nuevo proyecto, Romeo Santos, vestido completamente de blanco, y Prince Royce, de negro, aparecían sobre el escenario para interpretar Better Late Than Never. Los primeros minutos estuvieron marcados por algunos pequeños problemas de sonido que desaparecieron rápidamente antes de enlazar con La Diabla y comenzar un recorrido prácticamente ininterrumpido por los grandes clásicos de ambos artistas.

Desde ese instante quedó claro cuál iba a ser uno de los mayores aciertos del espectáculo. Ninguno intentó imponerse al otro. Cada vez que uno asumía el protagonismo, el otro encontraba la manera de acompañarlo, responderle o desaparecer momentáneamente para regresar unos minutos después. La sensación nunca fue la de asistir a dos conciertos consecutivos, sino la de presenciar una conversación permanente entre dos artistas que conocen perfectamente los tiempos del otro.

© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti
© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti

🔥 Una Plaza de España entregada a la bachata

Canciones como Recházame, Celeste, Eres Mía, Te Robaré, Canciones de Amor, Dardos, Imitadora, La Carretera o El Amor que Perdimos fueron construyendo un repertorio donde apenas existían pausas. La estructura basada en grandes medleys permitía enlazar éxito tras éxito manteniendo un ritmo constante durante más de dos horas de concierto.

Entre canción y canción, Romeo Santos y Prince Royce fueron transformando el concierto en una conversación continua con el público. «¿Cómo se siente Sevilla?» preguntaban repetidamente antes de escuchar una respuesta ensordecedora que Prince Royce remataba con un sonriente «¡Que viva España!».

Poco después comenzaron a preguntar por la procedencia de los asistentes y la Plaza respondió representando prácticamente a toda Latinoamérica. Puerto Rico, Colombia, Perú, Venezuela, México, Argentina, Cuba o España fueron algunos de los países que resonaron entre el público, confirmando el enorme carácter internacional de una noche en la que la bachata reunía bajo un mismo escenario a miles de personas con historias muy distintas.

Musicalmente, el concierto también dejó imágenes muy cuidadas. Las tonalidades cálidas dominaron buena parte del espectáculo, mientras playas, carreteras, atardeceres o paisajes urbanos iban acompañando cada bloque del repertorio. Especialmente conseguido resultó Ay! San Miguel, donde un vagón de metro con el nombre de Sevilla aparecía ocupando el centro del escenario, aprovechando con acierto las dimensiones del escenario y las posibilidades que ofrecía la Plaza de España.

© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti

❤️ Humor, complicidad y un concierto construido desde la naturalidad

Más allá de las canciones, uno de los mayores aciertos de la noche fue comprobar la naturalidad con la que Romeo Santos y Prince Royce compartían escenario. Las bromas improvisadas aparecían constantemente y terminaban construyendo un espectáculo mucho más cercano de lo que suele ser habitual en producciones de este tamaño.

Uno de los momentos más divertidos llegó precisamente durante Ay! San Miguel, cuando Prince Royce decidió abrir un improvisado debate preguntando quién era más infiel, si los hombres o las mujeres. La Plaza quedó completamente dividida entre aplausos y silbidos hasta que el dominicano terminó zanjando la cuestión con humor, asegurando que él no sabía quién engañaba más, pero que «las mujeres son mucho más inteligentes».

La conversación continuó inmediatamente después imaginando la escena de muchas parejas antes de acudir al concierto. Entre risas, ambos fantaseaban con esa explicación imposible de dar en casa: «Hoy es un día muy especial porque voy a ver a mi marido y a mi novio». Cuando Prince preguntaba quién era el marido, toda la Plaza respondía al unísono «¡Romeo!»; al preguntar por el novio, el grito cambiaba inmediatamente por «¡Prince Royce!». Una broma que terminó retratando el ambiente desenfadado que acompañó toda la noche.

© Romeo Santos & Prince Royce · Mauri Buhigas
© Romeo Santos & Prince Royce · Mauri Buhigas

La complicidad entre ambos también quedó patente cuando Prince Royce propuso romper durante unos minutos con la bachata para adentrarse en el urbano. Reconocía que sabía perfectamente que el público había ido a escuchar bachata, pero confesaba que aquella noche también quería hacer hueco al trap, al R&B y al reguetón, reivindicando que siempre ha disfrutado saliendo de su zona de confort.

Romeo no tardó en responderle entre risas, preguntándole cómo era posible que él pudiera cambiar de registro y él no. Ese intercambio terminó dando paso a un bloque donde sonaron Sensualidad, Ella Quiere Beber, KHE, Clavo o Noche de Sexo, demostrando hasta qué punto ambos han sabido evolucionar junto a la música latina durante los últimos años sin perder su identidad.

Uno de los momentos más especiales llegó cuando invitaron al escenario a Aarón, un joven sevillano que interpretó junto a ellos uno de los nuevos temas del proyecto. Entre nervios confesaba ser de Sevilla y sentirse preparado para afrontar el reto, mientras Romeo y Prince le arropaban constantemente para que disfrutara del momento. Cada frase que conseguía completar era recibida con una enorme ovación por parte de una Plaza de España completamente entregada.

© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti


🌊 Una despedida entre clásicos, emoción y la promesa de volver

La recta final reunió prácticamente todos los himnos que han acompañado a varias generaciones de seguidores. Promise, Déjà Vu, Loco, Corazón Sin Cara, Dile al Amor, Estocolmo, Darte un Beso, Propuesta Indecente y Lokita por Mí terminaron de construir un desenlace donde apenas quedaban voces en la Plaza de España.

Especialmente emocionante resultó Promise, cuando ambos pidieron que el público encendiera las linternas de sus teléfonos móviles. En apenas unos segundos, la Plaza quedó completamente iluminada por miles de pequeñas luces blancas mientras las coristas y la banda acompañaban uno de los momentos más emotivos del concierto.

Antes de despedirse todavía hubo tiempo para levantar una botella de mamajuana y brindar con el público. El gesto fue mucho más allá de una simple celebración. Romeo Santos y Prince Royce quisieron dedicar unas palabras a la República Dominicana, a España y a toda la comunidad latina presente en Sevilla, mencionando también a Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador, El Salvador, México, Chile, Panamá o Argentina, algunos atravesando momentos especialmente difíciles. Poco después, mirando a una Plaza completamente entregada, reconocían que ya intuían que la gira europea iba a ser especial, aunque confesaban que el público español estaba superando todas sus expectativas por la energía que estaba demostrando desde la primera noche.

© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti
© Romeo Santos & Prince Royce · Niccolo Guasti

La primera parada española de esta gira confirmó que reunir sobre un mismo escenario a Romeo Santos y Prince Royce era una deuda pendiente con la bachata. No hubo necesidad de competir por el protagonismo. Ambos entendieron que las canciones ya forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones y construyeron un espectáculo donde la complicidad terminó siendo tan importante como el propio repertorio.

Icónica Santalucía Sevilla Fest afrontará ahora un fin de semana diferente. Este sábado, tras la cancelación del concierto de Isabel Pantoja, la Plaza de España abrirá sus puertas para una jornada especial con varios pases de Icónica Lights y una sesión de Kiko Rivera a partir de las 23:00 horas. Nosotros volveremos el domingo para continuar esta cobertura con una de las grandes citas de esta edición: Dani Fernández.

José Antonio C.

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