© Fatboy Slim en Icónica Sevilla · Niccolò Guasti
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Fatboy Slim y su VJ hicieron de la victoria de España un espectáculo en Sevilla

Fatboy Slim y su VJ hicieron de la victoria de España un espectáculo en Sevilla

Fatboy Slim y su VJ hicieron de la victoria de España un espectáculo en Sevilla

La última semana de Icónica Santalucía Sevilla Fest arrancaba con nuestra 23.ª cobertura del ciclo y lo hacía con uno de los grandes nombres internacionales de toda la edición. Después de una semana marcada primero por las grandes citas internacionales —con Robbie Williams, Lenny Kravitz o Moby— y posteriormente por la recta urbana protagonizada por Omar Courtz, Yandel Sinfónico y Mora, el festival volvía a cambiar completamente de registro para recibir a Fatboy Slim, primera parada de una semana que continuaría con Rubén Blades, Jamiroquai, The Prodigy y Sting, poniendo el broche de oro a una edición que, además, quedaría marcada por la clasificación de España para la final del Mundial.

Sin embargo, antes de que sonara el primer beat de Norman Cook, la auténtica protagonista de la noche fue la Selección Española. Como ya ocurriera durante el concierto de Omar Courtz unos días antes, Icónica decidió retrasar el inicio del espectáculo hasta las 23:00 horas para retransmitir en directo la semifinal entre España y Francia, convirtiendo nuevamente la Plaza de España en una auténtica Fan Zone de La Roja.

La decisión volvió a demostrarnos algo que venimos observando durante esta edición: los festivales ya no buscan competir contra los grandes acontecimientos colectivos, sino integrarlos dentro de la propia experiencia. Miles de personas vivieron los dos goles abrazándose frente a las pantallas gigantes instaladas por el recinto. La retransmisión oficial de TVE incluso mostraba en varias ocasiones una Plaza de España completamente abarrotada, teñida de rojo y amarillo y celebrando una clasificación histórica dieciséis años después de la última final mundialista disputada por España.

Apenas unos minutos después del pitido final llegaba el ya característico Icónica Lights Show, que durante esta recta final del festival ha vuelto a ocupar el lugar que muchos echábamos de menos en las primeras jornadas. Era la transición perfecta entre dos celebraciones completamente distintas: la del fútbol y la de la música electrónica.

© Sevilla – Francia en Icónica · Niccolò Guasti

🎧 Norman Cook, uno de los hombres que cambió la música electrónica

Hablar de Fatboy Slim es hacerlo de uno de los artistas más influyentes de la música electrónica moderna. Bajo el nombre de Norman Cook, el británico fue uno de los grandes impulsores del movimiento Big Beat durante los años noventa, un sonido que consiguió acercar la electrónica al gran público mezclando breakbeats, rock, funk, hip hop y house en una fórmula completamente revolucionaria para la época.

Su trayectoria está plagada de hitos difíciles de igualar. Ostenta un Récord Guinness por ser uno de los músicos que más pseudónimos ha utilizado durante su carrera —más de treinta proyectos distintos—, protagonizó uno de los mayores eventos musicales de la historia reciente del Reino Unido cuando reunió a más de 250.000 personas en Brighton Beach en 2002, y forma parte de la historia de festivales como Coachella, donde actuó ya en la primera edición de 1999 y al que regresó este mismo año para volver a demostrar que sigue siendo uno de los DJs más respetados del planeta.

Curiosamente, esta edición de Icónica nos dejaba también un pequeño guiño histórico. Apenas unos días antes habíamos cubierto en este mismo escenario el regreso de Moby a España. Ambos protagonizaron durante finales de los noventa una curiosa rivalidad artística derivada del enorme auge comercial que vivía entonces la música electrónica. Una rivalidad que nunca fue especialmente agresiva, pero que ambos reconocieron años después como consecuencia lógica de competir dentro del mismo movimiento musical.

© Sevilla – Francia en Icónica · Óscar Romero

🎛️ Una cabina, un VJ y una Plaza de España completamente entregada

A diferencia de otros conciertos del ciclo, Fatboy Slim no necesitaba grandes despliegues sobre el escenario. La propuesta era extremadamente sencilla: una cabina de DJ situada en el centro del escenario, una realización apoyada por una única cámara con objetivo ojo de pez enfocándole constantemente y un enorme despliegue audiovisual donde el verdadero protagonista era el trabajo del VJ.

Desde el primer minuto quedó claro que no asistíamos a un concierto convencional, sino a una auténtica sesión de DJ construida alrededor de las imágenes que aparecían sobre las pantallas gigantes. Rostros de personajes populares como Kanye West o Greta Thunberg, animaciones psicodélicas, referencias culturales, su icónico logotipo con la pareja bailando y constantes guiños a la actualidad iban construyendo una narrativa paralela a la música.

A ello se sumaban distintos mensajes dirigidos continuamente al público. Uno de ellos aparecía prácticamente al inicio de la sesión y resumía perfectamente una de las reivindicaciones que Norman Cook lleva defendiendo desde hace años:

«Please put your phones away. Let's enjoy the moment together.»

Una petición que parecía encontrar una respuesta bastante natural entre el público sevillano. Aunque evidentemente podían verse teléfonos grabando algunos momentos concretos, la sensación predominante era muy distinta a la habitual. La inmensa mayoría había venido a bailar.

© Fatboy Slim en Icónica · Óscar Romero

🎶 Una sesión construida para celebrar

El espectáculo arrancaba con Pure Imagination, precedida por Clubs / Put your Hands Up (In the Air) y Right Here, Right Now, algunas de las canciones más icónicas de toda la carrera del británico. Como curiosidad, la atmósfera de este último tema procede realmente de la banda sonora de la película Strange Days (1995), mientras que la famosa frase que da nombre a la canción pertenece a Angela Bassett durante una escena del propio filme.

A partir de ahí comenzaba una sesión continua donde prácticamente desaparecía el concepto tradicional de setlist. Más que un recorrido por sus grandes éxitos, Norman Cook construía una enorme fiesta donde convivían clásicos propios con referencias constantes a la cultura electrónica de distintas generaciones.

The Rockafeller Skank, Ya Mama, Jump Around, Gangster Tripping, Praise You, Habits (Stay High) o numerosos mashups fueron apareciendo entremezclados dentro de una sesión donde la música apenas concedía respiro.

El propio artista recurría constantemente al crowd control mediante mensajes proyectados sobre las pantallas: «Everybody sit down on the dancefloor», «I'm not a sinner, I'm a winner» o el ya clásico «Are we having fun yet?» provocaban que miles de personas respondieran al unísono una y otra vez.

Vestido con una sencilla camisa hawaiana y pantalón corto —una estética casi inevitable para quien lleva décadas convirtiendo Ibiza en una de sus segundas casas—, Norman Cook volvió a demostrar que, después de más de cuarenta años sobre los escenarios, sigue leyendo una pista de baile como pocos artistas en el mundo.

© Fatboy Slim en Icónica · Óscar Romero

🌍 Mucho más que una sesión de DJ

Si algo confirmó esta actuación fue que Fatboy Slim ya no necesita publicar nuevos discos para seguir encabezando los principales festivales internacionales. Su directo se sostiene sobre una fórmula que continúa funcionando tres décadas después: una extraordinaria capacidad para leer al público, un repertorio convertido ya en patrimonio de la cultura electrónica y un espectáculo audiovisual donde el VJ adquiere casi tanto protagonismo como el propio artista.

Resultó especialmente interesante comprobar cómo la sesión dialogaba continuamente con lo que acababa de ocurrir apenas unos minutos antes. El propio VJ incorporó durante distintos momentos imágenes de la Selección Española, enlazando la histórica clasificación para la final con la enorme celebración que seguía desarrollándose sobre la pista.

Más que un concierto, aquello terminó convirtiéndose en una auténtica celebración colectiva donde importaba bastante poco qué canción sonaba exactamente en cada momento. Lo verdaderamente importante era el ambiente que se respiraba en la Plaza.

© Fatboy Slim en Icónica · Óscar Romero

🎉 Una noche para recordar

Nosotros abandonábamos el recinto alrededor de las 23:40 horas, aunque la fiesta continuaría todavía durante una hora más con Fatboy Slim antes de dar paso a Jordi Slate, Rasco y Legend DJs, prolongando la música hasta bien entrada la madrugada.

Porque aquella noche la Plaza de España no solo celebró una clasificación histórica para la final del Mundial. También confirmó que, cuando el contexto acompaña y el artista adecuado ocupa la cabina, un festival puede transformar una misma noche en dos recuerdos completamente distintos: primero una victoria que ya forma parte de la historia del deporte español y, apenas unos minutos después, una de las sesiones electrónicas más memorables de toda esta edición de Icónica Santalucía Sevilla Fest.

Con Fatboy Slim comenzaba la última gran semana del festival. A partir de ahora tomarán el relevo Rubén Blades, The Prodigy, Jamiroquai y Sting, tres nombres llamados a poner el broche definitivo a una edición que, jornada tras jornada, continúa confirmándose como una de las más ambiciosas y completas de la historia del ciclo sevillano.

José Antonio C.

Director

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