Después de tres jornadas consecutivas dedicadas al panorama urbano latino, Icónica Santalucía Sevilla Fest bajaba el telón de este bloque con uno de los nombres más esperados de toda la programación. Tras los conciertos de Omar Courtz y Yandel Sinfónico, era el turno de Mora, que regresaba a Sevilla apenas unos meses después de su última visita a la ciudad dentro de la gira organizada por SFX, donde ya pudimos comprobar el excelente momento artístico que atraviesa el puertorriqueño.
Resultaba curioso comprobar cómo los tres conciertos mantenían una especie de hilo conductor. Omar Courtz volvía después de dos actuaciones en Sevilla durante 2025 y dejaba caer sobre el escenario que regresará este mismo año para presentar su nuevo proyecto; Yandel demostraba que el reguetón puede convivir con una orquesta sinfónica sin perder su esencia; y Mora llegaba inmerso en la creación de un nuevo álbum del que ya ha comenzado a adelantar detalles y colaboraciones. Tres artistas, tres propuestas completamente diferentes y una misma conclusión: el género urbano atraviesa uno de sus momentos más creativos.
La jornada reunía a algo menos de 10.000 asistentes, una cifra ligeramente inferior a la de las noches precedentes, aunque suficiente para llenar de ambiente la Plaza de España. Antes del concierto volvía el Icónica Lights, recuperado tras la modificación de horarios provocada por el España-Bélgica de la noche anterior. Puntualmente, a las 22:30 horas, un breve espectáculo de láseres anunciaba el comienzo del concierto.
© Mora en Icónica Sevilla · Óscar Romero
❤️🔥 Una producción sencilla donde la iluminación se convierte en protagonista
Desde los primeros segundos quedó claro que Mora llegaba con un formato pensado para festivales. Muy diferente al despliegue visual de su gira propia, la producción apostaba por un escenario dividido en distintos niveles donde la iluminación y los láseres asumían prácticamente todo el protagonismo.
El concierto abría con Aurora, su colaboración junto a De La Rose. Sobre el escenario podían verse dos plataformas elevadas además de la tarima principal. En el nivel intermedio aparecían cuatro bailarinas completamente vestidas de blanco, mientras Mora ocupaba la parte superior vestido con vaqueros, camisa blanca, chaqueta y una gorra New Era, precisamente coincidiendo con el reciente lanzamiento de su propia colección junto a la firma estadounidense.
Las tonalidades azules dominaban completamente la Plaza de España mientras el humo, el CO₂ y una enorme cantidad de láseres terminaban de construir una producción donde el verdadero lienzo era el propio recinto sevillano.
A continuación llegaban Droga, junto a C. Tangana, y Tema de Jory, alternando los tonos rojizos, naranjas y rosados antes de que el artista saludara por primera vez al público.
"¿Dónde está mi gente de Sevilla? ¿Cuántos vinieron a pasarla bien esta noche? Siempre que vengo me gusta porque ustedes están igual de prendidos que yo..."
🎤 Del perreo a la emoción sin abandonar el mismo escenario
Uno de los aspectos más interesantes del concierto fue la facilidad con la que Mora transitó entre bloques completamente distintos. Tras APA llegaba Modelito, probablemente uno de los momentos más trabajados de toda la noche.
El tema comenzaba únicamente con Mora y un bajista iluminados en rojo. Sin base instrumental, interpretaba los primeros versos prácticamente en silencio antes de que un apagón total diese paso a la entrada de la producción completa. Las bailarinas reaparecían, los visuales recreaban una especie de infierno y la Plaza explotaba acompañando uno de los mayores éxitos del artista. Incluso después de terminar el tema, Sevilla continuó cantándolo completamente a capela antes de que Mora decidiera volver a interpretarlo junto a toda la producción.
Después de Domingo de Bote, el ambiente cambiaba por completo.
"Ya perreamos un poquito... brincamos un poquito... yo creo que podemos llorar un ratito también."
Así llegaban 7 Lágrimas — su tema junto a Soge Culebra, a quien cubrimos el pasado año en Sevilla, donde nos adelantaba en exclusiva Guadalupe, su proximo proyecto —, Dónde se Aprende a Querer, Cómo Has Estao y Playa Privada, un bloque mucho más íntimo donde desaparecían prácticamente todos los artificios visuales.
"Como todos sabemos aquí hace un calor bien chévere... vamos a imaginarnos durante tres minutos que estamos en una playita... pero privada."
© Mora en Icónica Sevilla · Óscar Romero
🌪️ Feid, Bad Bunny y los grandes himnos del repertorio
El concierto recuperó intensidad con Escalofríos, donde el característico sample de Labios Compartidos de Maná volvió a emocionar a una Plaza de España que precisamente había recibido a la banda mexicana durante la pasada edición del festival.
Uno de los momentos visualmente más espectaculares llegaba con La Inocente. Bajo una iluminación completamente verde —un guiño inevitable al universo visual de Feid—, el escenario se llenaba de láseres, columnas de CO₂ y visuales protagonizados por montañas y un enorme huracán. Fue probablemente el momento donde mejor se integró la producción con la arquitectura de la Plaza de España.
Tras Una Vez, Te Conocí Perreando y La 512, llegaba otro de los grandes himnos de la noche: Volando Remix.
Además de convertirse en uno de los momentos más celebrados del concierto, la canción adquiría un significado especial después de que Mora apareciera hace apenas unos días como invitado sorpresa de Bad Bunny durante el octavo concierto de la residencia Debí Tirar Más Fotos en Madrid.
"Necesito que me ayuden a iluminar esto completamente... hasta los que están en el VIP, no se crean importantes."
Miles de teléfonos móviles respondieron inmediatamente iluminando toda la Plaza mientras sonaba Tuyo.
© Mora en Icónica Sevilla · Óscar Romero
🚀 Un artista que ya mira hacia su próximo proyecto
El tramo final sirvió también para mirar al futuro.
Con IA, su reciente colaboración junto a Clarent, Mora mostró una de las direcciones musicales que parece estar explorando actualmente. Curiosamente, el tema nació inicialmente únicamente con la voz de Clarent y algunos coros del propio Mora, hasta que el enorme éxito en redes terminó provocando la publicación de la versión definitiva.
Todo ello conecta con las declaraciones que el propio artista realizaba hace apenas unas semanas, adelantando que su próximo disco incluirá sonidos completamente nuevos y colaboraciones que definía como "sueños cumplidos".
Después llegarían Polaris —su tema junto a Saiko y Quevedo, dos artistas cuyo crecimiento desde el lanzamiento de aquel tema en 2023 ha sido espectacular— y Memorias, probablemente el momento de mayor energía de toda la noche. CO₂, cegadoras, láseres y miles de personas saltando confirmaban que el concierto llegaba a su punto más alto justo antes de la falsa despedida.
El cierre definitivo llegaba con Detrás de Tu Alma, poniendo punto final no solo al concierto, sino también a una semana donde Icónica ha demostrado la enorme diversidad que puede ofrecer un mismo género.
© Mora en Icónica Sevilla · Óscar Romero
🌍 Vuelve la recta internacional
Con Mora concluye oficialmente la llamada "recta urbana" del festival. A partir de ahora, la Plaza de España volverá a mirar al panorama internacional con una de las semanas más esperadas de toda la edición. Fatboy Slim, Rubén Blades, The Prodigy, Jamiroquai y Sting serán los encargados de tomar el relevo en un tramo final que promete mantener el altísimo nivel que está dejando esta edición de Icónica Santalucía Sevilla Fest.
Mientras tanto, Mora abandona Sevilla inmerso en la creación de su próximo proyecto. Después de las pistas que dejó sobre el escenario y de las colaboraciones que ya ha adelantado, la pregunta parece inevitable: ¿volveremos a verle antes de que termine el año presentando un nuevo disco en nuestro país?








