© Yandel en La Velada del Año VI · Isaac Farés
© Yandel en La Velada del Año VI · Isaac Farés

Yandel adapta su espectáculo sinfónico a La Velada del Año VI y demuestra por qué sigue siendo una de las leyendas del reguetón

Yandel adapta su espectáculo sinfónico a La Velada del Año VI y demuestra por qué sigue siendo una de las leyendas del reguetón

Yandel adapta su espectáculo sinfónico a La Velada del Año VI y demuestra por qué sigue siendo una de las leyendas del reguetón

Si Juanes había demostrado que en La Velada del Año VI también había espacio para el pop rock latino y Bad Gyal convirtió el Estadio de La Cartuja en una gran pista de baile, Yandel fue el encargado de recordar por qué continúa ocupando un lugar privilegiado en la historia de la música urbana. El puertorriqueño aterrizó en Sevilla apenas unas semanas después de su paso por Icónica Santalucía Sevilla Fest, donde presentó uno de los espectáculos más especiales de su carrera, Yandel Sinfónico, y volvió a encontrarse con el público sevillano en un formato completamente distinto.

Su actuación llegaba precedida por dos combates que mantuvieron la intensidad del evento. El primero enfrentó a Lit Killah y Kidd Keo, en un duelo donde el artista argentino consiguió la victoria tras una espectacular entrada acompañada por Tiago PZK y un impresionante despliegue de iluminación que convirtió su walkout en uno de los momentos más visuales de la noche.

Poco después sería el turno del esperado enfrentamiento entre Sami Rivera y Roro. Ambas llegaban con un importante historial dentro de La Velada: Sami había conquistado la victoria en la edición de 2023, mientras que Roro hizo lo propio el pasado año. Finalmente, los jueces otorgaron el triunfo por decisión unánime a Roro, cerrando otro de los combates más comentados de la jornada antes de devolver el protagonismo a la música.

🎻 De la Plaza de España al centro del ring

Para Crowding News, la actuación de Yandel tenía un significado especial.

Apenas unas semanas antes habíamos acompañado al artista en la Plaza de España de Sevilla, donde presentó Yandel Sinfónico, un proyecto con el que reinterpretaba algunos de los mayores clásicos de su carrera acompañado por una orquesta. Entonces ya destacábamos que el puertorriqueño regresaba a Sevilla por primera vez desde su actuación en Puro Latino 2024.

Ahora, apenas unos días después, volvía a hacerlo.

No es habitual que un artista de este nivel visite una misma ciudad en tan poco espacio de tiempo con dos propuestas completamente diferentes. Sin embargo, eso habla precisamente del momento que atraviesa Yandel. Más allá de seguir publicando nueva música, el puertorriqueño ha alcanzado ese estatus reservado únicamente para las grandes leyendas: el de poder reinventar su catálogo sin perder su esencia y adaptar un mismo repertorio a escenarios radicalmente distintos.

🔴 Un comienzo que recordó inmediatamente a Icónica

A la 1:41 de la madrugada, el escenario móvil volvía a situarse sobre el ring.

Entre una intensa iluminación roja aparecía Yandel, vestido completamente del mismo color y rodeado por una orquesta sinfónica que ocupaba buena parte del escenario.

La imagen recordaba inmediatamente al espectáculo que habíamos presenciado en Icónica. Durante el primer minuto de Encantadora, el artista mantuvo esa atmósfera elegante que caracteriza a su proyecto sinfónico, con la orquesta acompañando cada acorde mientras las más de setenta mil personas presentes en La Cartuja recibían al puertorriqueño completamente en pie.

Sin embargo, aquella introducción era únicamente el punto de partida.

🔥 Del sinfónico al reguetón sin perder la esencia

Tras ese primer minuto, el concierto cambió completamente de registro.

El escenario comenzó a desplazarse lentamente por el sistema de raíles mientras arrancaban los primeros acordes de Yandel 150, dejando claro que el espectáculo había sido adaptado específicamente al ritmo frenético de La Velada.

Le siguieron Teléfono, uno de los temas más coreados de toda la actuación, y Mírala Bien, dos canciones que demostraron la enorme capacidad de convocatoria que sigue teniendo un repertorio construido durante más de dos décadas.

A diferencia del concierto ofrecido en la Plaza de España, donde la orquesta ocupaba un papel absolutamente protagonista, aquí el peso recaía mucho más sobre la producción electrónica. Las bases originales recuperaban protagonismo y la orquesta actuaba como un acompañamiento que enriquecía el sonido sin condicionar el ritmo del espectáculo, una decisión lógica teniendo en cuenta el formato televisivo de La Velada y el escaso tiempo disponible para cada artista.

Quizá el único aspecto mejorable fue precisamente la escasa iluminación dedicada a los músicos. Mientras Yandel y el cuerpo principal del escenario concentraban toda la atención visual, la orquesta permanecía durante buena parte del concierto en un segundo plano. Un mayor protagonismo lumínico habría permitido apreciar todavía mejor el enorme trabajo de adaptación realizado para esta versión especial del espectáculo.

🎤 Un repertorio construido a base de himnos

Con el público completamente entregado, llegaron algunos de los mayores clásicos de la carrera del puertorriqueño.

Rakata hizo estallar las primeras columnas de fuego de la actuación mientras miles de personas acompañaban cada verso prácticamente sin necesidad de que Yandel interviniera.

Después llegarían Mayor Que Yo y Noche de Entierro, dos canciones imprescindibles para entender la historia del reguetón y que siguen funcionando dos décadas después como auténticos himnos generacionales.

Entre ambas, el artista sorprendió con un breve interludio de música techno donde incluso se permitió bailar sobre el escenario antes de utilizar esa transición para introducir Hasta Abajo, otro de los momentos donde la pirotecnia volvió a convertirse en protagonista.

Lejos de limitarse a enlazar canciones, el concierto mantuvo una energía constante que apenas dio respiro al público durante toda la actuación.

❤️ "Lo de este tío es histórico"

La recta final estuvo reservada para Sexy Movimiento y Algo Me Gusta de Ti, dos de los temas más celebrados de la noche.

Mientras sonaban los últimos acordes, resultaba casi imposible no escuchar comentarios espontáneos entre el público.

"Lo de este tío es histórico."

"Temazo tras temazo."

No era una reacción aislada. Era la consecuencia natural de una trayectoria que ha marcado varias generaciones y que sigue demostrando una vigencia difícil de igualar dentro del género urbano.

A la 1:54 horas, Yandel abandonaba el escenario tras apenas trece minutos de actuación. Un tiempo reducido, pero suficiente para condensar más de veinte años de historia del reguetón en un repertorio donde prácticamente cada canción forma parte de la memoria colectiva de millones de personas.

👑 La Velada demuestra que la música no entiende de etiquetas

Con la actuación de Yandel, La Velada del Año VI volvía a demostrar uno de los grandes aciertos de su propuesta musical. En apenas unas horas, el evento había sido capaz de reunir sobre un mismo escenario a artistas tan diferentes como Juanes, Anuel AA, Bad Gyal y el propio Yandel, construyendo un cartel donde conviven el pop rock latino, el dancehall, el trap, el reguetón clásico y los sonidos urbanos más actuales.

Yandel, además, confirmó algo que ya habíamos podido comprobar semanas atrás en Icónica: su catálogo ha alcanzado una dimensión que trasciende cualquier formato. Ya sea acompañado por una gran orquesta en la Plaza de España o adaptando ese mismo concepto a un espectáculo televisivo como La Velada, el resultado sigue siendo el mismo: una sucesión ininterrumpida de himnos que explican por qué continúa siendo una de las grandes leyendas de la música latina.

José Antonio C.

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