El Concert Music Festival encaraba este miércoles el ecuador de la semana que cierra su séptima edición: el lunes había firmado sold out Dani Fernández —a quien seguimos desde su paso por Icónica Santalucía Sevilla Fest— y apenas veinticuatro horas antes, Niña Pastori se había quedado muy cerca del lleno completo en su segunda fecha. Le tocaba el turno a Hombres G, que colgaba en el Poblado de Sancti Petri el segundo sold out de la semana antes de que el festival encadene mañana a Pablo Alborán, el viernes la sesión de Mestizas y el fin de semana el doble cierre de Lola Índigo, camino ya del final de la edición con Bresh el próximo lunes.
No era, además, la primera vez que la banda de David Summers pisaba este mismo escenario: ya lo había hecho en agosto de 2024, dentro de su gira del 40 aniversario, cerrando entonces la temporada. Esta vez no cerraban nada —quedaba todavía media semana de festival por delante—, pero sí llegaban en un punto muy distinto de calendario respecto a su anterior visita a Andalucía: apenas unas semanas antes los habíamos visto en Icónica, dentro de su gira Los Mejores Años de Nuestras Vidas 2026, un concierto que pudimos seguir entero pese a que, nada más terminar, salimos corriendo hacia La Cartuja para continuar la noche con Puro Latino Sevilla — la prisa de después puede que nos dejara algún matiz por el camino en aquella crónica. En Chiclana, sin esa urgencia esperando a la salida, tuvimos más margen para fijarnos en los detalles.
La jornada había arrancado con un condimento poco habitual: España pudo observar un eclipse solar apenas hora y media antes de que arrancara el concierto, un detalle que corrió de boca en boca entre el público mientras entraba al recinto. A las 21:00 horas, la rotonda de acceso al Poblado colapsada y todos los aparcamientos ya completos —una imagen que no habíamos visto en lo que llevamos de esta edición, y que nos recordó directamente al concierto de Sting en este mismo recinto en 2022—, todo apuntaba a que Hombres G iba a reunir esa noche a más público que ninguna otra cita del festival hasta la fecha. Los teloneaban Hermanos Martínez, que ya habían dejado un concierto reseñable en el escenario Lenovo Motorola antes de que la pista terminara de llenarse.
🎸 Sin red ni presentación, otra vez
A las 22:15 horas, sin introducción de ningún tipo —exactamente igual que en Icónica—, los nueve integrantes de la banda aparecían sobre el escenario para arrancar directamente con "Voy a Pasármelo Bien". "Buenas noches Sancti Petri, bienvenidos", saludaba Summers, repitiendo casi palabra por palabra el mismo discurso de bienvenida que ya habíamos escuchado semanas antes en la Plaza de España: "Vamos a cantaros un montón de canciones que vais a cantar con nosotros, pero sobre todo vamos a pasarlo de puta madre".
"Chicas Cocodrilo" llegó con los tres guitarristas reunidos en el centro del escenario durante los pasajes instrumentales, bajo el amarillo y el blanco que ya son casi una firma visual del grupo —los mismos colores de su escudo—, mientras todo Sancti Petri aplaudía al ritmo de las cegadoras como si fuera una única masa de público. Con "No te Escaparás" volvió a quedar patente algo que ya habíamos apuntado en Sevilla: es un concierto que apenas necesita artificios, construido casi por completo sobre la realización en directo y el propio repertorio, con un técnico sobre el escenario, otro en el foso y dos en el FOH.
Antes de "En mi Coche", tema de 1987 perteneciente a ¿Estamos Locos o Qué? —el disco que los fans conocen por el cerdito de su portada—, la banda lo presentó como un regalo exclusivo "para los muy muy fans", "que no la tocamos nunca" y que habían "preparado solo para esta noche". Casi la misma frase, palabra por palabra, que ya habían utilizado en Icónica antes de tocar exactamente la misma canción: la exclusividad, más que un hecho puntual, forma parte del propio espectáculo — el tipo de detalle que solo se pilla comparando escaleta con escaleta, con calma, y no de refilón camino de otro concierto.

© Hombres G en Concert Music Festival · Redes
❤️ "Amamos Cádiz"
"Solo Otra Vez" sonó bajo haces de luz blancos, sin artificios, con toda la atención puesta en la banda, antes de que "Chico Tienes que Cuidarte" diera paso a la primera gran conversación de la noche entre Summers y el público, con el estribillo entero interpretado a capela bajo las cegadoras. Fue entonces cuando el cantante quiso dejar clara la relación de la banda con la provincia:
"No es la primera vez que venimos, hemos venido muchas veces, amamos Cádiz. He tenido el privilegio de veranear aquí muchos años; este año no puedo, estamos trabajando. Pero siempre es un placer venir aquí y veros las caras. ¿Habéis visto el eclipse? Yo no lo he visto porque estaba durmiendo la siesta."
La broma sirvió de puente hacia "Me Siento Bien", interpretada bajo luces blancas con acentos verdes sobre la imagen que pinchaba la realización. Si en Icónica esta misma canción había sido el vehículo del discurso más personal de toda la noche —Summers recordando que Sevilla es la ciudad de su familia—, en Chiclana el mismo hueco del repertorio sirvió para algo distinto: no una historia personal, sino una declaración de cariño más general hacia una tierra en la que dice haber pasado buena parte de sus veranos.
"Si No te Tengo a Ti" arrancó directamente a capela, con el público completando el tema antes incluso de que sonara el primer acorde, y "Un Par de Palabras" repitió el mismo esquema bajo luces rojas y blancas: la banda dejaba cantar a Sancti Petri, remataba ella misma la canción, y el público, sin instrumental de por medio, volvía a interpretarla una vez más. Antes de retomar el hilo del concierto, sonó un interludio de saxofón que nos trajo a la cabeza una anécdota que ya contamos al cubrir a Carlos Jean en Icónica: el propio productor ha reconocido en distintas entrevistas que, en uno de los conciertos de Hombres G, terminó subiéndose al escenario para sustituir a su batería tras un contratiempo técnico, simplemente porque se sabía el repertorio de memoria.
🎷 Una banda que ya es de la familia
El tramo central del concierto rebajó las pulsaciones sin perder nunca esa conversación constante con el público. "Te Necesito" sonó en un tono más sentimental, con la realización aplicando un efecto en blanco y negro sobre las imágenes proyectadas; "Dos Imanes" arrancó con toda la luz puesta únicamente sobre Summers, el resto del escenario a oscuras hasta que la instrumental rompía y todo se teñía de azul. Antes de "Huellas en la Bajamar" —presentada, de nuevo con casi las mismas palabras que en Sevilla, como "una sorpresa" que "hacía muchísimo que no tocábamos", aprovechando que el recinto está al lado de la playa—, quedó claro que el bloque más sentimental del repertorio viaja prácticamente intacto de una fecha a otra de esta gira.
En medio de ese repaso melancólico, "Que Soy yo Para Tí" sirvió para fijarnos en algo distinto, que ya habíamos destacado en Icónica: la práctica ausencia de teléfonos móviles en alto, una imagen que contrastaba con lo visto esta misma semana en Chiclana, tanto en el concierto de Dani Fernández como en la noche de OT 2025 en este mismo escenario, donde precisamente los dieciséis concursantes habían abierto su propio espectáculo versionando juntos "Voy a Pasármelo Bien" apenas unos días antes, ante un público muy distinto en edad. Entre esa versión adolescente y el público de todas las generaciones que llenaba ahora Sancti Petri —abuelos, padres e hijos cantando la misma letra sin que nadie necesitara explicarle a nadie de qué disco venía cada canción— quedaba dibujado el recorrido completo del catálogo de la banda.

© Hombres G en Concert Music Festival · Redes
Todos los haces de luz de "Lo Noto" se posaron primero sobre el pianista antes de transicionar hacia Summers, y llegó después la presentación de "Te Quiero": "Esta canción es una de las más bonitas que hemos hecho en estos casi cuarenta años. No la hemos dejado de tocar desde el 86. Va dedicada especialmente a esas chicas preciosas que estáis aquí esta noche", dijo Summers, antes de ceder el arranque del tema a uno de sus compañeros. Sobre el escenario, dividido en dos mitades de color —celeste a un lado, rosa al otro—, el público cerró el estribillo entero antes de que la banda volviera a tomarlo.
Con "Indiana" arrancó, como también ocurrió en Sevilla, el bloque más canalla del repertorio: luces rojas y blancas, efectos visuales sobre la realización y los cuatro guitarristas y bajistas reunidos en un lateral del escenario durante los pasajes instrumentales, una imagen que se repitió durante "Nassau" —con Summers lanzando el nombre del tema a capela y todo Sancti Petri respondiendo antes de que la banda retomara la canción— y durante "Suéltate el Pelo", interrumpida un instante cuando alguien del público lanzó un sujetador rosa al escenario que terminó pasando de mano en mano entre los músicos.
Con el concierto ya avanzado, llegó una presentación cuidada con calma: la de los músicos, uno por uno, que acompañan a la banda en esta gira. Jason Paradise, a los teclados desde 1987 —"desde que era un niño", según Summers, "todo lo que sabe lo ha aprendido de nosotros"—; Ricardo "el Bicicletas", guitarrista nuevo en esta gira; Nacho Muñoz, a la trompeta; Toni Molina, al trombón; y Juanito "el Piscinas", al saxofón, a quien Summers definió, entre risas, como "el más sexy del mundo" tras más de cuarenta años de amistad. La canción que siguió a la presentación fue "Bar", otro de los himnos reconocibles del catálogo, bajo luces púrpuras y con todo Sancti Petri convertido en un coro colectivo.
🎹 La voz de Cádiz que se subió al escenario
"Bueno, Sancti Petri, ¿estáis listos?", preguntaba Summers antes de "Marta Tiene un Marcapasos", uno de esos temas que la banda deja a medias entre ellos y el público, tal y como ya habíamos visto en Icónica. Llegó después la primera falsa despedida de la noche: luces azules a contraluz, cegadoras encendidas y toda la grada en pie, hasta que Summers volvió a aparecer para anunciar la sorpresa que se había guardado para el resto de la noche.
"Esta noche tenemos una canción muy especial, pero me va a acompañar una chica de aquí de Cádiz que ganó el concurso de Got Talent. Ella canta de maravilla y toca el piano, y me va a acompañar cantando 'Temblando'. Vamos a recibir con un aplauso a mi amiga Lidia Sánchez", anunció, antes de que la artista subiera al escenario. Lidia Sánchez, de veinte años y natural de un pueblo pequeño de la provincia, se dio a conocer este año en Got Talent España con una versión al piano de "El Patio", de Pablo López —el mismo escenario de Sancti Petri en el que el propio López había presentado esa canción hace apenas unos días—, que le valió el segundo pase de oro de Risto Mejide en la historia del concurso; volvería a repetir el gesto en la semifinal, con un segundo pase de oro que la llevó directamente a la final. "Es un honor estar aquí", dijo Sánchez antes de sentarse al piano junto a Summers para interpretar "Temblando" a dúo, entre las dos voces del escenario y un público que apenas se atrevía a moverse. Terminó el tema visiblemente emocionada.
"Qué maravilla ver a gente tan joven y con tantísimo talento, y que les guste la música de unos tíos de sesenta años, y que la interpreten de esta manera", retomó Summers, ya sin Sánchez sobre el escenario, para presentar el cierre de esa parte del concierto. Contó que la banda había estrenado este año un documental —Los Mejores Años de Nuestras Vidas, en cines desde mayo y con estreno en Movistar Plus previsto para septiembre, según anunció él mismo— construido alrededor de su propia historia y de más de cuarenta años viviendo del privilegio de hacer música gracias al público que los ha sostenido durante todo este tiempo. "Los Mejores Años", el tema que da título al documental y a la gira, cerró el bloque bajo una realización en blanco y negro con efectos de cámara antigua, la misma puesta en escena que ya habíamos visto en Sevilla, con todo el recinto levantando los flashes de los móviles.

© Hombres G en Concert Music Festival · Redes
🌊 Una casa en Chiclana
A diferencia de lo ocurrido tras "Los Mejores Años" en Icónica, esta vez no hubo una segunda falsa despedida: la banda enlazó directamente con "Venezia", interpretada a capela en su arranque, igual que en Sevilla. Uno de los integrantes de la banda —no Summers esta vez, que había agotado ya buena parte de su propio discurso sobre Cádiz durante la noche— quiso compartir su propia versión de la relación de Hombres G con esta tierra: contó que viene todos los años a Chiclana y que esa misma noche iba a dormir en su propia casa, a apenas unos minutos del recinto, antes de agradecer, sin alargarse, estar en "una tierra con tanta historia". Todo Sancti Petri respondió con un aplauso cerrado bajo las luces amarillas del tema.
El cierre llegó con "Sufre Mamón", el mismo himno con el que la banda había despedido también su concierto en Icónica semanas antes, convirtiendo una vez más el recinto en un coro final. Entre las dos fechas, separadas por poco más de un mes de gira, Hombres G repitió casi entero el mismo esqueleto de concierto —el mismo arranque sin red, las mismas canciones "solo para esta noche", el mismo cierre—, pero cada parada encontró su propia manera de llenar ese esqueleto: en Sevilla, con la memoria familiar de Summers; en Chiclana, con una mezcla de generaciones que van desde los concursantes adolescentes de OT hasta un artista al que le queda casa propia en la provincia, y con una vecina de Cádiz de veinte años que unos días antes cantaba sobre este mismo escenario una canción de Pablo López y que esta noche terminó compartiéndolo, en igualdad de condiciones, con una banda que lleva más de cuarenta años subiéndose a escenarios como este.
Concert Music Festival continúa esta misma noche con Pablo Alborán, antes de la sesión de Mestizas el viernes y el doble cierre de Lola Índigo el fin de semana, camino ya del final de la edición. Seguiremos contando lo que queda de festival.







