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«Tengo placas, pero esta noche va a ser mágica»: Delaossa condensa La Madrugá en su debut en Chiclana

«Tengo placas, pero esta noche va a ser mágica»: Delaossa condensa La Madrugá en su debut en Chiclana

«Tengo placas, pero esta noche va a ser mágica»: Delaossa condensa La Madrugá en su debut en Chiclana

Hace apenas seis días vimos a Lucho RK quedarse pequeño el escenario Lenovo Motorola, tan desbordado que el propio equipo del festival reconocía que, de haberlo sabido, el concierto habría ido directo al Auditorio. El Concert Music Festival seguía su séptima edición en el Poblado de Sancti Petri, y el martes 29 de julio le tocaba el turno a otro nombre de la misma casa: Delaossa, también representado por Taste The Floor, que subió directamente al escenario del Auditorio — el peldaño al que, según su propio equipo, Lucho ya debería haber saltado. Pese a llevar todo el año recorriendo Andalucía de arriba abajo, era su primera vez en este cartel. Apenas nueve meses antes lo habíamos visto presentar La Madrugá Tour en el CITE de Sevilla, un concierto propio, de su oficina, pensado como una obra en cinco actos. Chiclana iba a comprobar qué queda de ese relato cuando hay que encajarlo en el minutaje de un festival — y qué pasa cuando, minutos antes de salir a cantarlo, un equipo médico entra al camerino.

🎧 Una sesión de Batanero y la puntualidad como sello de la casa

La antesala corrió a cargo de Batanero, cuya sesión de DJ se cerró a las 22:15 horas con una bandera de Andalucía proyectada de fondo. El Concert Music Festival volvió a hacer gala de la puntualidad que ya lo distingue: con el concierto anunciado para las 22:30 horas, la organización avisaba de que arrancaría cinco minutos más tarde, y así fue. Mientras tanto, el público —ese perfil "típico gaditano" que ya puebla estas fechas del festival— esperaba volcado con la actuación, viendo cómo los técnicos de Taste The Floor terminaban de ajustar las luces: uno hacía de dummy sobre el escenario mientras otro comprobaba cómo llegaba el haz hasta él, y el público, sin necesidad de que nadie lo pidiera, empezó a hacer la ola.

El concierto arrancó, tal y como estaba previsto, sobre las 22:35 horas con una intro grabada que resumía en cuatro palabras toda una vida: "Inocencia. Infancia. 1993. 2007". Es la misma lógica narrativa que ya conocíamos del CITE: un show pensado por capítulos.

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🩺 "Tengo placas, pero esta noche va a ser mágica"

Con un atardecer proyectado de fondo tras una lluvia digital, Delaossa apareció vestido con pantalón corto negro y una camiseta blanca de Vaquera —la firma neoyorquina que desde 2022 abre el calendario de la Semana de la Moda de París— para abrir con "2 The Sky". Duró apenas un minuto la fórmula de rigor —"¿cómo se siente Cádiz, cómo estáis?"— antes de que llegara "Rey" y, con ella, la frase que iba a marcar toda la noche: "Bienvenidos a Cádiz, muchas gracias por el recibimiento. Acaba de venir un equipo médico al camerino porque tengo placas, pero fuck that shit, esta noche va a ser mágica".

No hubo dramatismo añadido ni una sola mención más al asunto en el resto del concierto. Lo dijo, lo dejó ahí, y encadenó "Vulnerable" — su tema con Nicki Nicole, ausente en Chiclana, aunque el mismo escenario ya la vio en 2024 presentando su disco Alma. Ahora mismo la artista argentina está inmersa en el prelanzamiento de JPT, su próximo álbum. Fue en ese tramo cuando llegó una de las frases que mejor conecta a Delaossa con el sur: "¿esto es Andalucía, no? Quiero contaros cómo se criaba una persona aquí, en El Palo, Málaga, en 2004", antes de pedir un aplauso para Pepe y Vizio.

🤝 Pepe y Vizio, y una historia de barra de bar

El dúo granadino subió al escenario para "Si Tú Supieras", el mismo tema con el que ya acompañó a Delaossa en el CITE de Sevilla — allí, en un concierto propio de su oficina; aquí, en un cartel compartido de festival. La distinción no es menor: Pepe y Vizio viajan con Delaossa allá donde haga falta, sea gira propia o cartel compartido, y esa fidelidad entre artistas andaluces fue uno de los hilos que atravesó toda la noche.

Sin ellos, bajo una luz rosada, llegó un nuevo tema en el que el propio artista se detuvo a contar una anécdota: pese a tratarse de un show con una escaleta cerrada de antemano, se notaba a su equipo y a la banda disfrutando de la actuación en todo momento. Aprovechó para preguntar al público cuál había sido su primer trabajo — en su caso, dijo, fue detrás de la barra de un bar, "ahí es donde aprendes a tratar bien a la gente de la hostelería, para no ser nunca irrespetuoso" —, y esa misma barra le sirvió de puente hacia "La Barra del Bar", la canción que abre el segundo acto: Delirios de un Adolescente (2007-2015).

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🌴 Delirios de adolescente, con parada para hidratarse

El bloque adolescente avanzó casi sin pausa entre coros pregrabados y cambios de vestuario — Delaossa reapareció con camiseta verde para "Bling Bling", entre visuales de relojes de lujo y luces azules, junto a Bigla The Kid, presente sobre el escenario, a quien se dirigió sin rodeos: "sin este hijo de puta no hubiera sido posible hacer el disco". "Ojos Verdes" arrancó a capela y se ganó, ya en Sevilla, la etiqueta de uno de los temas más queridos del repertorio; en Chiclana, nada más terminarla, el propio artista pidió una pausa de hidratación — "tengo un problema, cuando me ponen un escenario tan grande no reparo y me pongo a correr, y hace mucho calor aquí" —, mientras el público coreaba un "argentino el que no bote" que poco tenía que envidiarle a una grada de fútbol.

"Elíseos" llegó con Delaossa sentado sobre una moto de agua de atrezo y una G-Wagon proyectada al fondo, pidiendo salud para su gente y para Andalucía entera. "Nightmares" llegó con una cruz como único elemento visual, encadenada de inmediato con "Rounders", escrita en 2016 "llenos de ira, porque el rap no daba de comer" según contó el propio Delaossa al presentarla ya cantada, con un cierre coreado a "Space Hammurabi" antes de que "Mal Agüero" rematara el bloque con un brindis compartido: "Cádiz, ¡a la salud!".

💔 El Camino, sin Space Hammurabi ni las canciones de su madre

Aquí es donde el festival dejó más huella sobre el relato original. En el CITE, el tercer acto era Los Chicos del Cosmos, una celebración completa del colectivo Space Hammurabi con temas como "Guernica", "Los Odiosos Ocho" o "Turín 97". En Chiclana, ese acto entero desapareció del cartel: la propia escaleta señala el salto directo hacia Rehab, Recaída: El Camino (2020-2023), como si el festival hubiera obligado a elegir entre la fiesta colectiva y la introspección, y Delaossa se hubiera quedado con la segunda.

"Cuánto Falta" cambió también de puesta en escena: si en Sevilla padre e hijo compartían coche, sentados juntos en pantalla, en Chiclana Delaossa cantó solo, sentado en un banco, hasta que su padre, José Enrique, salió físicamente al escenario portando un cuadro pintado con el rostro de su hijo, justo en el fragmento en el que la voz real del padre entra en la grabación original. El público coreó su nombre —"¡oh, Enrique!"— sobre la frase "qué sería del mundo sin la música". Y aquí llegó otro recorte: ni "Pájaros de Barro", dedicada a su madre fallecida, ni "Estrella", con su mensaje a su tío Domingo, sonaron esta noche. En su lugar, antes de "Demonios de Blanco" —con el público entero cantando la parte de Recycled J, ausente— Delaossa dedicó unas palabras a quienes tienen un familiar atravesando adicciones: "se puede salir de ahí, espero que quien tenga a alguien cercano así le ayude a salir".

"Veneno" cerró el bloque bajo luces rojas y un bosque teñido de rojo proyectado de fondo, con la advertencia de que venía "la canción más dura, la escribí estando en la mierda real — ¿alguna vez has querido no ser tú? porque yo sí". Antes de "Limón y Sal", con sus visuales de carretera y gasolineras nocturnas, volvió a aparecer entre tormenta y luces parpadeantes la misma casa que ya habíamos visto en Sevilla: el Cortijo Jurado, la mansión abandonada de Campanillas que la mitología popular malagueña conoce como "la casa encantada" y que Netflix llevó a su catálogo en el documental Imborrable, sobre el rodaje maldito de un corto basado en Lovecraft que nunca llegó a estrenarse. Delaossa, malagueño de El Palo, la ha convertido en un símbolo recurrente de sus visuales — el mismo imaginario oscuro de su tierra que atraviesa buena parte de este cuarto acto.

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🏠 La Madrugá cierra con El Patio y Mariposas Rojas

El último acto, el que da nombre al disco y a la gira —La Madrugá (2024-Actualidad)—, arrancó con "Nueva Season": en el CITE, Delaossa había salido rodeado de familia y amigos sobre el escenario; en Chiclana subió solo, mientras todo el recinto aplaudía la barra "con la excusa del álbum acabé sufriendo un cambio". Antes de "El Patio", su guitarrista, Juanma Montoya, se lució con un solo de dos minutos que precedió la segunda subida de la noche de Pepe y Vizio, entre visuales de una casa con flores idénticos a los del CITE. "Mariposas rojas" llegó después, sin necesidad de más palabras — la misma canción que en Sevilla, nueve meses atrás, había cerrado el bloque entre confeti rojo.

El concierto se despidió, sobre las 00:00 horas, con "Still Luvin", su colaboración con Quevedo —de nuevo ausente, igual que en el CITE— y el mismo gesto de cerrar la noche con la canción que abrió la era de "La Madrugá" como disco. Dos escenarios, dos públicos y un mismo final: cueste lo que cueste llegar hasta ahí, Delaossa parece haber decidido que esta es la canción con la que se despide de su gente.

🎤 Adaptar la Madrugá sin perderla por el camino

Lo que dejó Chiclana no fue una versión menor de lo que ya vimos en el CITE, sino una decisión editorial del propio artista: qué mantener y qué sacrificar cuando el tiempo de un festival no permite las casi dos horas de una gira propia. Se quedó fuera el homenaje colectivo a Space Hammurabi y se quedaron fuera, también, las dos canciones más íntimas dedicadas a su madre y a su tío, las que menos margen dejan para el ruido y las prisas propias de un festival. Pero se mantuvo intacta la columna vertebral del relato: los cinco actos, el vestuario adaptado al calor de Chiclana, Pepe y Vizio como presencia fija, y el mismo cierre con "Still Luvin".

Y por encima de todo eso quedó una frase dicha de pasada, casi al principio, sobre unas placas en la garganta que no impidieron que la noche siguiera su curso. Concert Music Festival estrenaba a Delaossa en su cartel; Delaossa, por su parte, se estrenaba demostrando que la versión festivalera de La Madrugá puede recortar canciones sin perder el alma que las sostiene. Crowding News seguirá de cerca el resto del cartel del Concert Music Festival y la vuelta de Space Hammurabi anunciada para 2026.

José Antonio C.

Director

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