La segunda actuación musical de La Velada del Año VI llegaba con una historia pendiente. Dos años después de su comentada participación en la cuarta edición del evento organizado por Ibai Llanos, Anuel AA regresaba al escenario del Estadio de La Cartuja con la oportunidad de escribir un capítulo completamente diferente.
Su anterior aparición había estado marcada por un importante retraso, problemas de sonido durante buena parte de la actuación y unos abucheos que terminaron eclipsando un concierto que nunca llegó a desarrollarse con normalidad. Aquella actuación quedó como una de las más recordadas —y discutidas— de la historia de La Velada.
Ahora, el puertorriqueño regresaba en un contexto muy distinto. Apenas unos minutos antes, el público había celebrado la victoria de Edu Aguirre sobre Gastón Edul, un combate especialmente emotivo para el periodista deportivo, que quiso dedicar el triunfo tanto a su familia como a sus compañeros de El Chiringuito, a quienes definió como "su otra familia". Entre los agradecimientos tampoco faltó una mención especial a Cristiano Ronaldo, figura muy presente durante toda la preparación del combate.
La transición entre el boxeo y la música estuvo marcada por varias activaciones patrocinadas. El creador Pablo Vera protagonizó una divertida acción junto a ALSA, donde decenas de personas caracterizadas como él, con camiseta blanca y pantalón corto celeste, invadieron el escenario antes de dar paso a los siguientes protagonistas de la noche. Poco después, el foco se trasladaba al palco de Mahou, donde aparecía Duki, reforzando la presencia de la marca que ya había acompañado al artista argentino durante el lanzamiento de La Diabla coincidiendo con sus históricos conciertos en el Santiago Bernabéu.
Tras el combate entre Marta Díaz y Tatiana Kaer, que terminó con victoria para la creadora madrileña y dejó además la primera aparición pública de su hermana en un evento de estas dimensiones, llegaba el turno de uno de los nombres más esperados del cartel.
🔥 Una carrera contrarreloj entre Sevilla y El Puerto
La presencia de Anuel en Sevilla escondía además un importante desafío logístico.
El artista tenía programado un doblete durante la misma noche. Apenas unas horas después de actuar en La Velada del Año VI, debía desplazarse hasta El Puerto de Santa María para convertirse en uno de los protagonistas de Puro Latino Fest, donde tenía prevista su salida al escenario ya de madrugada.
Ese ajustado calendario obligó a diseñar una actuación mucho más condensada que un concierto convencional, priorizando los grandes éxitos y reduciendo considerablemente la duración de cada interpretación.
Antes incluso de que comenzara el espectáculo, el escenario dejó una de las imágenes más curiosas de la noche.
El innovador sistema de raíles estrenado en esta edición —que permitía desplazar el escenario móvil hasta situarlo justo sobre el ring— sufrió un pequeño contratiempo durante el cambio entre actuaciones. Lejos de detener el desarrollo del evento, el equipo de producción reaccionó rápidamente desplazando manualmente toda la plataforma hasta completar su colocación apenas unos instantes antes del inicio del concierto.
La incidencia pasó prácticamente desapercibida para la mayoría del público, evidenciando el enorme trabajo de coordinación que requiere un evento capaz de alternar combates y actuaciones musicales en cuestión de minutos.

© Anuel AA en La Velada del Año VI · Isaac Fares
🚙 Una entrada espectacular al volante de un quad
A las 22:50 horas, Anuel AA irrumpía finalmente sobre el escenario de una forma difícil de pasar por alto.
El puertorriqueño aparecía conduciendo un quad, completamente vestido con prendas de su firma AMERI, mientras un cuerpo de bailarinas vestidas íntegramente de rojo ocupaba el escenario entre columnas de fuego y una intensa sucesión de efectos pirotécnicos.
Desde el primer instante, el concierto quedó marcado por una estética dominada por el color rojo. La iluminación, las pantallas y el vestuario construían un universo visual muy reconocible dentro de la identidad artística del cantante, que volvía a empuñar uno de sus elementos más característicos: el ya icónico micrófono con forma de cruz rosa, convertido desde hace tiempo en una de sus señas de identidad sobre los escenarios.
No tardó en lanzar su primer mensaje al público.
"¡Que se escuche en el mundo entero! ¡Real hasta la...!"
La respuesta del estadio completó inmediatamente el célebre lema del artista.
🎤 Un medley pensado para no perder el ritmo
Lejos de interpretar las canciones en su totalidad, Anuel optó por un formato muy dinámico, enlazando fragmentos de algunos de los mayores éxitos de su carrera.
El recorrido comenzó con 47, antes de enlazar rápidamente con Sola y continuar con Amanece, manteniendo en todo momento un ritmo constante que apenas dejaba espacio para las pausas.
Durante uno de esos momentos, el artista quiso felicitar públicamente a España por la reciente conquista del Mundial.
"España, felicidades... que ganaron el Mundial."
La ovación fue inmediata desde las gradas de La Cartuja.
El repertorio continuó con ¿Qué Nos Pasó?, una canción que el propio Anuel dedicó antes de comenzar.
"Esto va pa' to' esas diablitas."
Las luces rojas continuaban dominando prácticamente toda la producción mientras el escenario alternaba explosiones de fuego con ráfagas de humo, reforzando el carácter mucho más agresivo del espectáculo respecto a la actuación de Juanes que había abierto el apartado musical de la noche.
❤️ Una despedida que sabía a reconciliación
La recta final del concierto estuvo formada por Más Rica Que Ayer, Adicto y Las Más Bonitas, uno de los lanzamientos más recientes del artista, publicado apenas unas semanas antes de su paso por Sevilla.
Entre canción y canción, Anuel quiso detenerse para agradecer el cariño recibido.
"Buenas noches, Sevilla. Los amo con toda mi alma. Os quiero hasta el mundo entero."
A las 23:05 horas, la actuación llegaba oficialmente a su fin.
Sin embargo, el puertorriqueño parecía resistirse a abandonar el escenario. Mientras la retransmisión en directo conectaba con el palco de Mahou, donde las cámaras enfocaban a AuronPlay y otros invitados, Anuel aprovechó esos últimos instantes para recorrer el perímetro del ring saludando a los miles de asistentes que ocupaban las primeras filas.
Solo cuando alcanzó la entrada al backstage se giró una última vez para contemplar el estadio completamente iluminado. Permaneció unos segundos observando el ambiente antes de desaparecer definitivamente entre bastidores, en una imagen que transmitía la sensación de haber cerrado una cuenta pendiente con el público de La Velada.

© Anuel AA en La Velada del Año VI · Isaac Fares
⚡ De Sevilla a El Puerto en una misma noche
El paso de Anuel AA por La Velada del Año VI estuvo condicionado por el reloj desde el primer momento. La obligación de desplazarse inmediatamente hasta Puro Latino El Puerto, donde todavía debía protagonizar otra actuación de madrugada, convirtió su concierto en un formato mucho más compacto de lo habitual.
Aun así, el artista consiguió dejar atrás el recuerdo de su accidentada actuación de 2024 con una puesta en escena mucho más sólida, visualmente impactante y sin los problemas técnicos que marcaron su anterior visita al evento de Ibai Llanos.
Fue una actuación breve, diseñada para mantener la intensidad de principio a fin, que confirmó la capacidad de Anuel para adaptarse al singular formato de La Velada antes de emprender una auténtica carrera contrarreloj hacia Cádiz para cerrar una de las noches más exigentes de su gira estival.







